Hernán Astaburuaga | Fecha de Edición: 27-06-2012
Tal como la pérdida de la confianza de las personas en los supuestos beneficios de nuestro modelo económico, la pérdida de legitimidad del sistema político a más de 20 años del retorno a la democracia es un hecho incontrovertible. Hoy la modificación del sistema electoral binominal nos llama a tomar posición una vez más acerca de nuestro compromiso con los valores esenciales de la democracia.Dentro de la crítica social al sistema político y económico en su conjunto, existe cada vez mayor certeza de que los cambios profundos por los que la sociedad clama pasan necesariamente y en primer término por la modificación de un sistema electoral perverso, que fuere elaborado en su oportunidad para mantener el status quo, evitando que el sentir ciudadano se viera reflejado en la representación parlamentaria a través de la eliminación de las minorías del escenario político y de la sobrerrepresentación artificial de la segunda mayoría en desmedro de la primera y lo que es más grave aún, entregando de hecho la elección de los parlamentarios a los conglomerados políticos quienes se limitan a presentar dos opciones a los votantes.La funcionalidad del sistema electoral con el modelo económico es evidente transformándose, sin perjuicio de la traba implícita en los quórum necesarios para llevar a cabo reformas de fondo, en uno de los principales obstáculos para la realización de las reformas por las que el país clama, razón por la cual ha sido y será defendido por la elite económica y por los partidos políticos afines a ella.Los fundamentos esgrimidos para defender este sistema electoral antidemocrático- a esta altura un tanto patéticos- no dicen relación con el valor de la democracia, sino con su supuesta eficacia, argumentando que es un sistema que ha funcionado bien, que le ha dado estabilidad al país y que éste no es un tema socialmente relevante, que no está relacionado con los manoseados “problemas reales de la gente”, menospreciándolo como un tema político e intentando hacernos creer que avanzar en ello sería un impedimento otros avances, lo que implica en la práctica restar importancia a las virtudes intrínsecas y la legitimidad que debe tener un sistema electoral ante la ciudadanía como base del sistema político y desconociendo lo trascendental de su modificación como condición necesaria mínima si queremos contar con más participación sobre todo de los jóvenes en las elecciones que se avecinan.Es por esto que a más de 20 años de haber recuperado la democracia, así como se logró con la eliminación de instituciones de tan poca legitimidad como los senadores designados y el Cosena (las que eran defendidas con similares fundamentos) debemos dar este paso trascendente en pos de avanzar hacia una democracia más plena, participativa e incluyente, una que nos merecemos hace mucho, sin duda ha llegado el momento en que los actores políticos deben definir de manera clara si están a favor de más y mejor democracia, o de nuestra democracia a medias.
¡Chao Binominal Bienvenido!..... ¿Que? ¿Proporcional?. No sera mejor perfeccionar lo que tenemos, Que tal si lo democratizamos mas. Modificamos la ley de partidos Politicos y permitimos que los candidatos fueran inscritos en cada region y se ligitimaran con una primaria.Que los dirigentes regionales obedezcan a un marco legal y no queden al arbitio de las decisiones de santiago.Que se termine la parlamentarizacion de los partidos politicos.
Esto permitiria que los parlamentarios locales realmente representen a las regiones y no se transformen en Diputados Nacionales. Bueno esto y otras cosas mas habria que arreglarle a la politica. ¡ Permitiria Mas participacion ¡
Lo mejor serÃa eliminar los parlamentarios.En una sociedad donde cada dÃa se exige preparación en todos los aspectos,bastarÃa votar las leyes en un tipo plebiscito al que los ciudadanos estarÃan conectados on line.SerÃa un sistema muy barato .Las leyes para eliminar vicios,y perjuicios al bien común y cada ciudadano podrÃa decidirse por los informes de falencias puntualmente entregado en la oficina de gobierno.El binominal solo servirá para más muñequeos como los que relató el candidato Velasco en Tolerancia cero,y las leyes si hoy demoran meses en promulgarse,exceptuando la de subirse las dietas los honorables, serÃan casi un año.No se pondrÃan nunca de acuerdo.Me gustarÃa después que salga el ansiado acuerdo de derogar el binominal, evaluar cuanto se demorarán en hacer cualquier cambio.El binominal me da la idea que permite que dos sectores se pongan de acuerdo,y el otro sistema con representatividad de grupúsculos,me suena a coimas.¿Cómo Estados Unidos tiene dos partidos y es un gran paÃs?No vamos a nada bueno para el paÃs.y toda esta discusión me demuestra que tenemos en el congreso personas que no tienen capacidad para legislar en asuntos tan necesarios como la conectividad del paÃs que después de la carretera General Pinochet,no ha habido gran interés en no depender de Argentina,y el tremendo boche en Punta Arenas es por el abandono que comienza por no tener carretera, y en Chiloe el puente que solo veo de este ,el discurso.Es decir algo como hablar del cangrejo; o sea del "binominal."¡Salud!