El Centro / Opinión

Espumantes

Camilo Viani | Fecha de Edición: 21-07-2012

 

Aunque ya pasamos las fechas más celebradas y donde los espumantes reinan en nuestras copas y en nuestras mesas, no creo que sea demasiado tarde hablar de este tipo de vinos, principalmente porque según las actuales estadísticas el consumo de vinos espumantes ya no solamente se concentra en el mes de diciembre, sino que la tendencia es a tomar en toda época del año, ¿por qué? Fácil: el espumante es una bebida muy versátil, en primer término por sus burbujas que la hacen distinta a cualquier otra bebida alcohólica, convierte al momento en que nos tomamos un espumante en algo especial, ya que desde que destapamos la botella, se muestra de una manera distinta, sale volando el corcho, aparecen las burbujas y la corona, todo a partir de una segunda fermentación que realizan las versátiles levaduras que al fermentar liberan anhídrido carbónico que queda retenido dentro de la botella y hace tan distinta y refrescante a esta bebida.
¿Qué platos se pueden acompañar con espumantes? Es la mejor opción para recibir a los comensales, a modo de aperitivo, una copa de un espumante seco siempre sorprende y abre el apetito. De a poco ha ido destronando al controvertido pisco sour, ya que tiene las propiedades de ser más light, además de tener una menor graduación alcohólica y ser una bebida más sana por la presencia de resveratrol que nos mantiene jóvenes más tiempo. También nos permite hacer el kir royal, al agregarle licor de cassis, que es otro rico trago para comenzar un menú.
Las entradas frescas como blinis de salmón, ostras, ceviches, frutos de mar y sushi van muy bien con espumantes secos, jóvenes y frescos (hechos bajo el método de Charmat). Si los platos principales son complejos, el espumante también debe serlo. Se puede optar por un rosado o alguno elaborado con método champenoise y por ende con un mayor contacto sobre sus lías. También estos espumantes secos y con mayor tiempo de contacto con las lías van muy bien con  los platos con aves y salsas, las terrinas e incluso las carnes tiernas.
Los espumantes más dulces pueden ir al final, con postres como tartas de frutas secas, helados, un buen volcán de chocolate e incluso un lemon pie o cheese cake. Estas son recomendaciones, que si ven les pueden servir para probar todo el año, pero lo importante con los espumantes es atreverse e ir probando sin miedo a equivocarse. De todas maneras para finalizar la comida, el brindis debe ser con una copa de espumante, y con estas burbujas convertir cualquier situación en un momento especial.
¡Salud!

 

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