El Centro / Opinión

Leña certificada

Alex Soto | Fecha de Edición: 28-03-2011

 


Se acerca la temporada de frío y ya muchas familias se están preparando para enfrentar las bajas temperaturas. Una de las alternativas más utilizadas en nuestra región es el uso de la leña.


La leña es usada tanto para calefacción como para cocción de alimentos por su disponibilidad y bajo precio comparado con otras fuentes de energía. No obstante, tiene asociados problemas ambientales debido a la contaminación por la leña húmeda y la conservación de los bosques nativos.


La Secretaría Regional del Medio Ambiente junto a otras reparticiones del sector público como el Sernac y el Consejo de Certificación (Cosel), han desarrollado iniciativas que contemplan el uso de leña seca certificada y que respondan a la norma 2907/2005.


Esta norma establece las características que debe tener la leña para un consumo apropiado, indicando, por ejemplo, que la humedad de la madera no puede superar el 25% y que el diámetro no debe ser mayor que 16 cm.


De cumplirse estos requisitos, los usuarios de leña no tendrían el problema de exceso de contaminación y reducirían el volumen consumido, pues el poder calorífico aumenta y las estufas y cocinas de combustión lenta logran funcionar a su real capacidad.


Asimismo, los consumidores que elijan leña certificada se aseguran de la calidad del producto y del origen, lo que garantiza que no se está atentando contra el medio ambiente.


Por otro lado, si va a comprar leña y no puede acceder a leña certificada, recuerde que debe fijarse que esté seca; se reconoce porque los palos son más livianos, la corteza está semidesprendida y tiene grietas en los extremos.


Al comprar leña, asegúrese que se la entreguen la leña cortada y medida en forma ordenada en el suelo. No permita la medición sobre el camión.


Si usted decide picar la leña, hágalo al tamaño definitivo, el cual no debe ser mayor a 12 cm de diámetro y luego almacénela en un lugar seco, ventilado y protegido de la lluvia y la humedad del suelo.


Cargue su estufa regularmente cada 20 ó 40 minutos con 2 a 3 trozos de leña como los descritos anteriormente. Nunca llene la estufa de leña, sólo de esta manera tendrá una buena relación entre el combustible y el oxígeno de la combustión. 


El mejor indicador de una buena combustión es que no debe salir humo de su cañón, lo cual se logra con un fuego intenso. En el sitio web www.lena.cl los consumidores pueden encontrar información de los proveedores que venden leña certificada en nuestra región.


El cuidado del medio ambiente es tarea de todos: de las empresas, que al certificarse cumplen con su deber de entregar productos de calidad que no dañen la salud de los consumidores; de los consumidores que al adquirir leña certificada cuidan el medio ambiente, su bolsillo y pueden exigir sus derechos; y de las instituciones que tenemos como tarea promover la certificación y uso de la leña certificada.




 

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