El Centro / Opinión

2010: dolorosa lección

Jorge Navarrete | Fecha de Edición: 30-12-2010

 

Probablemente, desde el cambio de  emplazamiento de la ciudad de Talca –estaba donde hoy se encuentra Maule por la cercanía del mineral El Chivato- en el siglo XVIII, no se recuerda una circunstancia similar que afectara a la capital regional.
Tampoco desde que se fundara Nueva Bilbao de Gardoqui (hoy Constitución), esa ciudad habría sufrido tamaño daño. Asimismo, Cauquenes, también fundada en el siglo XVII, o Curepto e Iloca.
Es que el impacto incontenible del sismo y maremoto del 27 de febrero no tiene parangón para esas ciudades y sus habitantes.
Aprendamos ésta lección, nos será útil.
¡Cambio la vida para muchos!
Aún se sienten las réplicas, y éstas seguirán en el inconsciente tal vez por el resto de sus vidas.
¡La naturaleza no discrimina!
Sucumbieron iglesias, templos, hospitales, escuelas, industrias, puentes, caminos, viviendas y, en algunos, quebrantó su propio espíritu.
¡Tenemos primero que aprender a leer el Libro de la Naturaleza!
Ello permitiría dejar de temerle al miedo, tan propio de las supersticiones, del fetichismo o de la sin razón.
Tenemos que reencontrarnos con una convivencia de plena Fraternidad para superar este, y los otros momentos difíciles que nos depara la naturaleza y la vida.
Ergo, podemos mejorar nuestras organizaciones humanas, podemos optimizar nuestros tiempos de respuestas y eficacia en la praxis.
Podemos aún, a 10 meses de la catástrofe, mejorar nuestra ciudades con respecto a lo que fueron, y con razonable diligencia.
¡El sufrimiento o menoscabo, aún se apegan como hiedra en no pocos!
Ello se puede mitigar y también superar. Existen las competencias, los recursos, y la voluntad de quienes deben hacerlo.
¡Ha sido un año duro!
La vida es a veces así. Se aleja de nuestra medida. Y nos permite adquirir de vez en cuando con dolor, una cierta sabiduría.
Aprendamos esta dura lección.
Oxigenémonos, elevemos nuestro espíritu, e iluminemos nuestros nuevo caminar con actos verdaderos hacia la nueva jornada que se avecina.
¡Podemos lograrlo!

 

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1 Comentarios

  • Alcibiades
    30 de Diciembre 2010 19:32 Horas

    Señor Navarrete, admirable su entusiasmo y optimismo , lo que se agradece pues nos hace olvidar al monstruo burocrático que reina por siglos en nuestra comarca.

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