El Centro / Editorial

Hospital de talca

Se trata, en definitiva, del primer reconocimiento a una crítica que se escucha casi a diario entre quienes asisten al hospital, hecho que se agrava porque se trata –además- de personas de escasos recursos que no pueden atenderse en la salud privada.

Periodista: Diario El Centro | Fecha de Edición: 15-07-2013

Esperanzadoras fueron las palabras del nuevo director del Hospital Regional de Talca (HRT), al reconocer públicamente -en entrevista con Diario El Centro- que “la gran mayoría de los reclamos se deben a los malos tratos a los pacientes”. La autoridad también subrayó que si bien los funcionarios de la salud están estresados, el paciente “está más estresado y, además, enfermo”.Con estas afirmaciones, se abre un nuevo capítulo en la relación –a veces tensa, otras positiva y, en muchas ocasiones, sencillamente polémica- que tiene la opinión pública de Talca con el principal centro asistencial de la región. Se trata, en definitiva, del primer reconocimiento a una crítica que se escucha casi a diario entre quienes asisten al hospital, hecho que se agrava porque se trata –además- de personas de escasos recursos que no pueden atenderse en la salud privada.Los expertos dicen que el principal paso para resolver un problema es, justamente, reconocer que existe. Desde esa perspectiva, las palabras del nuevo director del HRT apuntan en el sentido correcto, al elevar al grado de una situación real e indesmentible que la mala calidad y falta de eficiencia en la atención al usuario es el nudo de la negativa percepción que tiene la comunidad frente al sistema de salud público. Una vez despejado ese punto, queda el tema de fondo, relativo a la manera de afrontar los recurrentes casos de denuncias por supuestas negligencias médicas. Los propios medios de comunicación han comprendido que no todo es negligencia médica, ya que muchas veces se trata de incorporar a dicho concepto situaciones que tienen que ver con los negativos de tratamientos a personas enfermas. Pero si el diagnóstico fue el correcto o está sustentado en la experiencia y en los conocimientos científicos del facultativo, a lo cual se suma que el tratamiento es el que corresponde según la dolencia del paciente, ello no puede ser atribuido a una falta de conocimiento o a una “mala praxis” del médico. A ello se debe agregar el tema de la infraestructura o equipamiento disponible, una situación aún no superada en caso del HRT, pero que se encuentra en franco proceso de recuperación.Tal como ocurre en otros poderes del Estado, el único camino para afrontar debidamente los errores o fallas es la transparencia y objetividad con que deben actuar las instituciones. Así lo ha demostrado el Poder Judicial y, en particular, la Corte de Apelaciones de Talca, en el caso de malversación de la cuenta corriente del Juzgado de Garantía de esta ciudad, donde se encuentra detenida y en prisión su ex administradora y, recientemente, se decretaron sanciones en primera instancia para los cuatro jueces y el jefe de servicios del tribunal. Se trata de un ejemplo a seguir por otras instituciones públicas mucho más “nuevas”, pero que igualmente arrastran el lastre de “malas prácticas”. Así la opinión pública puede ahora tener la clara expectativa de que, con un nuevo hospital regional y la disposición totalmente renovada de su principal jefatura, en el mediano y largo plazo se podrá superar la mala imagen creada en torno a dicho centro asistencial y que ha acarreado perjuicio para toda la comunidad.

 

Compartir en Facebook

0 Comentarios

Haz tu comentario

Para hacer un comentario debes estar previamente registrado y haber iniciado sesión.