El Centro / Editorial

Siete por ciento de salud

Todas las aprensiones, dudas y mejoras, que se le pudieran realizar, aún tienen cabida. Pensando siempre, por supuesto, en el beneficio de la ciudadanía, en este caso de los adultos mayores del país.

Periodista: - | Fecha de Edición: 03-04-2011

Se podría pensar que todo anuncio, especialmente cuando se trata de proyectos elaborados por el Gobierno, se remite, en su impacto, a una cuestión de expectativas. A cómo se expuso la noticia y qué se dijo. Forma y fondo. El problema, por lo general, es que el anuncio no es el proyecto definitivo. El anuncio es un esbozo, a veces muy general, de lo que se pretende hacer. Líneas gruesas, sin grandes detalles. Y en los detalles, se sabe, puede ganarse o perderse la aprobación popular.
El Gobierno del Presidente Sebastián Piñera anunció durante la semana la eliminación progresiva del siete por ciento de la cotización de salud para los jubilados más pobres. Idea que, como otras, fueron parte de los compromisos de campaña del mandatario.
En el detalle, el gobernante señaló que el proyecto apunta al 60 por ciento de los adultos mayores más necesitados del país, lo que representa a más de 770 mil personas. La disminución será progresiva y dependiendo de los ingresos de los beneficiados. Primero aquellos pertenecientes al quintil más vulnerable, quienes verán reducido de manera paulatina su aporte en salud a partir de octubre próximo, hasta llegar  a un cero por ciento en octubre del 2012. 
A continuación, entre octubre del 2012 y octubre de 2013, será el turno, en las mismas condiciones, del segundo 20 por ciento más vulnerable de adultos mayores. Finalmente, las personas pertenecientes al tercer quintil tendrán un descuento del siete al cinco por ciento en 2013.
Tras el anuncio, las reacciones fueron inmediatas. En la oposición, como era de esperar, no estaban conformes, al igual que organismos como la Unión Nacional de Pensionados.
El diputado PS Juan Luis Castro, por ejemplo, calificó el proyecto del Ejecutivo como una “seudo eliminación”, ya que –acotó- “discrimina entre los 2 millones de pensionados, atendiendo sólo a dos quintiles, que son los que tienen ingresos menores a cien mil pesos de subvención o entre cien y 200 mil pesos de subvención”. Es más, el parlamentario adelantó que la bancada PS propondrá una indicación para lograr la cobertura universal de todos los pensionados.
Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Pensionados, Francisco Iturriaga, acusó que se sienten “engañados” por el Gobierno. “En la campaña presidencial el actual ministro del Interior nos mandó una carta pidiéndonos el apoyo y nos dice ‘señores: cuando suba al Gobierno vamos a formar la mesa de trabajo’. Ha pasado un año y tanto y no la han formado, o sea, no cumplieron. Nos sentimos engañados”, manifestó el dirigente.
Las expectativas, claramente, apuntaban a que el beneficio fuera universal, para todos los pensionados del país, sin importar el quintil al que pertenecieran. ¿Es posible una medida de ese tipo? Seguramente el Gobierno, más precisamente el Ministerio de Hacienda, evaluó montos y equilibrios económicos y planteó su propuesta. ¿Es posible mejorar el proyecto?
Cabe recordar que el anuncio se traduce, en concreto, en un proyecto que debe ser enviado al Parlamento, en donde se analizará y discutirá su aprobación. Vale decir que todas las aprensiones, dudas y mejoras, que se le pudieran realizar, aún tienen cabida. Pensando siempre, por supuesto, en el beneficio de la ciudadanía, en este caso de los adultos mayores del país.

 

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