Dios internet

15 Agosto   2774   Cartas al Director  

Bendito sea el Dios internet, entre otros falsos dioses que pretenden tomarse el Olimpo, con mucha sonoridad y donde encandilan y casi enceguecen, pero… ¿acaso, alguien dudaría de sus poderes, beneficios y perfección? Sí y muchos; son reiterados los tropiezos que ofrece a la hora de recurrir a éste sistema. Obvio, nadie dudaría de sus grandes o escasos o dudosos beneficios en muchos aspectos, pero no lo es todo o lo máximo en el estado actual de su desarrollo, donde debemos reconocer sus quizás graves o menores falencias dependiendo de la óptica y por lo menos a nivel de usuario general, es decir un sistema complicado, feble, clonable, inseguro, alterable, borrable, etc., con peligrosa capacidad de drogadicción, encantamiento o hipnotismo; ya sabemos a los extremos que llegamos donde día a día vemos verdaderos zombis, deambulando como hipnotizados o entes sin conciencia de la realidad. Además, computación hecha principalmente para gente de otro nivel, con sistemas complejos y saturados de información y muchas veces al parecer insuficientemente desarrollados; y que en la práctica muy comúnmente lentifican acciones y decisiones. Aun así, muchos afirman y creen que es casi un Dios omnipotente que todo lo sabe y todo lo tiene y como tal se han entregado incondicionalmente a utilizarlo masivamente, sin tomar conciencia del inmenso tiempo que se le dedica a ello, sustituyendo ciertamente en buena medida la normalidad biológica, la comunicación directa o más cercana, el teléfono pues la alternativa real, la telepatía, aún no está desarrolla; incluso se pretende eliminarlo del todo lo cual es discutible y casi como exigiéndose la comunicación computacional como medio exclusivo de contacto.
Hoy intentando encontrar un número telefónico para consultas básicas y fundamentales previas a una compra y que no podrían esperar una respuesta computacional; inicio mi peregrinaje por internet y que luego de desplegadas una cantidad de páginas inconcebibles, donde casi no aparecen teléfonos o están especialmente ocultos e incluso equivocados; llegué a creer que estaría en el planeta Marte o si era posible tanta negligencia, torpeza o limitación humana, tiempo ocupado 25 minutos y el suscrito rescatado de ésta frustrada “navegación“, medio ahogado de tanto tragar y sortear incoherencias… un desastre.
Muchísimas empresas virtualmente casi han eliminado el teléfono, creyéndose súper desarrollados, pero dando un pésimo servicio por falta de comunicación real y directa, con claras ventajas de agilidad para entregar precisión, criterios, conceptos y profundidad y también para asumir responsabilidades. Lo computacional como apoyo, pero no exclusivamente. Creo nos falta abrir más los ojos, pensar y ser un poquito más humildes.


José Manuel Caerols Silva