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Fallido premio a González Colville

De: Pedro Elordy Arriaza - Publicado el 04 de Enero 2018

Recientemente el Consejo de la Cultura y las Artes entregó, previa postulación, los premios regionales a la trayectoria artística y patrimonial del Maule.
Al galardón patrimonial fue postulado el historiador y académico Jaime González Colville por el concejero de Villa Alegre Justo Rebolledo Araya, respaldando esta opción con una veintena de libros, editados en su gran mayoría por la Academia Chilena de la Historia y Universidades locales, todos referidos al patrimonio y la memoria maulina, además de ser autor de las historias de seis de las ocho comunas de la Provincia de Linares.
Acaba de aparecer su último libro “La Arquitectura en el Maule” y en los próximos días entrará en imprenta “La Historia de Linares”. Sus artículos en diarios locales, como El Centro, son sobre temas inéditos y relevantes en el acontecer regional. Todos los monumentos históricos de la Provincia de Linares más uno de Talca (el templo de Pelarco), desde 1978 a la fecha, son obra de su gestión y acertada tramitación.
Agreguemos que los restos de notables maulinos, (Valentín Letelier, Federico Gana, Guillermo Blest Gana, Malaquías Concha, Mariano Latorre, Max Jara entre otros) han vuelto a sus ciudades de origen gracias a su gestión.
En el 2004 el Presidente Lagos le otorgó la medalla presidencial por su obra “Neruda y el Maule”. El 19 de agosto del 2003, recibió la Medalla al Mérito Regional, por el Intendente Christian Suárez, por su obra en favor del patrimonio maulino e igual distinción tiene del Consejo de Monumentos Nacionales, además de otras que el espacio no permite citar.
Por esta labor patrimonial fue designado en 1996 (único maulino a la fecha) miembro de la Academia Chilena de la Historia. El sitio www.bncatalogo.cl de la Biblioteca Nacional da detallada cuenta de sus obras, la más extensa labor patrimonial realizada en el Maule, lo cual está además expresado en un artículo publicado en el 2007 por el Jefe de la Oficina de Referencias Críticas de ese Centro de Estudios de la Biblioteca Nacional. Así de simple.
Pero, sin desmerecer a la persona seleccionada en el área del patrimonio, y respetando su intachable trayectoria artística, no hay ni una sola mención de su labor sobre este aspecto en los sitios de la Biblioteca Nacional. Además esta misma respetada dama, pintora, dice que tiene, según propia confesión, “una vida dedicada al arte” (Revista Salud y Belleza de El Centro, 26 de junio del 2012). En consecuencia, de conformidad a las bases y cuando de fondos públicos se trata, debió ser premiada, con honores, merecimientos y propiedad, en el rubro Creación Artítica Regional y no Patrimonial.
Al describir lo referente al área artística, las bases expresan que, en la otorgación del premio se consideran “artes visuales, artes escénicas, artes musicales, artesanía, artes literarias, arquitectura, diseño, medios audiovisuales, artes mediales, artes circenses, gastronomía”, etc., es decir una obra artística.
Pero, en lo referente a Gestión cultural/patrimonial, las bases aluden claramente a la “investigación, a nivel local o regional, en los ámbitos disciplinarios de la cultura tradicional, indígena y contemporánea, el cual puede estar dirigido al catastro, categorización, documentación, rescate, interpretación o difusión de la misma”, todo lo cual cabe sin discusión en la labor desarrollada por Jaime González Colville.
Extrañamente, el acta del Jurado le reconoce estos méritos, pero increíblemente, se le deja fuera otorgándole el mínimo de puntaje: 3, expresando que “cumple con el mínimo de los criterios” (¿cuál es el máximo para el Consejo de la Cultura?) Y, además, en una situación aún más confusa se le invita “a seguir participando”, cuando, según las bases, la postulación debe hacerla un tercero.
Jaime González Colville me ha dicho que no le parece digno apelar de un premio al cual fue postulado, pero este lamentable acto de injusticia es de un servicio del estado y con fondos públicos y regido por normas legales. El Consejo de la Cultura debe dar una explicación por esta exclusión. Y debe ser muy clara, tanto como la que, seguramente, deberá entregar a la Contraloría.

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