Medias reformas o reformas a medias?

El cantautor Payo Grondona ironizaba en su “Tonada del Hombre Medio” con el carácter de los chilenos: a medias tintas, a medio plazo, a medio tranco y suma y sigue
Las reformas tributaria y previsional se están tornando a raíz de la negociación –incluso asumida a medias por algunos de los involucrados- en reformas a medias o medias reformas: es la imagen que prevalece en términos comunicacionales en la mayor parte de los observadores, no versados en los detalles técnicos de los proyectos.
Se dirá con justa razón que las transacciones y concesiones son parte de la política y representan la única forma de avanzar en acuerdos concretos.
Pero en este caso el problema radica en la falta de entusiasmo que se percibe en los distintos actores para reconocer sin reservas la necesidad de negociar. Ni siquiera la totalidad de la DC, cuya directiva es la que más se ha comprometido en esta materia, apoya esta política. En el resto de la ex Nueva Mayoría, para qué decir.
Las únicas voces entusiastas y fuertes son las de los sectores de ambos extremos que se oponen por principio a negociar. Incluso se ha acusado desde la derecha a la reforma previsional de terminar “pareciéndose demasiado” a la de Bachelet. Como si la continuidad de las políticas públicas no fuese más bien un mérito.