La última entrega del director de “Titanic” sin duda es una aventura cuya estructura es bastante corriente en un ambiente poco corriente, ¿por qué se afirmo esto?, creo que línea narrativa en la cual esta sustentada “Avatar” esta probada en una cinta ganadora del Oscar llamada “Danza con Lobos” de Kevin Costner. En ambas un soldado ejemplar que se redime luchando con los supuestos enemigos que lo aceptan como uno más y se enamora de una de su tribu. ¿De donde viene lo distinto entonces?, de su estética, su diseño. Asistí a un viaje insólito y alucinante, nunca había visto plantas fluorecentes, monstruos que no parecían animales de la tierra disfrazados, o parecidos al menos, y la animación derivada de la moderna técnica digital proveniente de la captura de interpretación facial basado en imágenes. Con ella se da vida a la tribu de los Na`vi, realmente asombra desde cualquier perspectiva. Cameron al igual que en “Titanic” va en búsqueda de una platea transversal, con una historia épica que conjuga varios géneros cinematográficos como la ciencia ficción, el drama, romance y la aventura en una historia que vale la pena ver por el solo hecho del magno esfuerzo provisto en crear este alucinante mundo. El film tiene lugar en Pandora, con ambiente similar a la Tierra A 4,4 años luz de distancia es rica en un mineral raro en la Tierra denominado Unobtainium, se produce una carrera para explotar los recursos del nuevo mundo y es clave para solucionar la crisis energética de la Tierra del siglo veintidós. La figura central de la cinta es Jake Sully (Sam Worthington) un ex marine que pone su honor y su deber por encima de todo, pero eventualmente deberá elegir entre su honor personal, en defensa de lo que es justo, y su supuesto deber para con los que le han encomendado la misión es un hombre que inesperadamente se levanta para convertirse en un héroe, mientras los sucesos lo introducen en lo profundo de un choque de civilizaciones, entre las grandes corporaciones y los Na’vi. Nuevamente para rescatar de Cameron es la escritura en torno a la mujer en su filmografía. Desde Ellen Ripley(Alien) que se reúne con él nuevamente, pasando por Sarah Connor de la saga Terminator”, Rose de “Titanic”, Lindsay Brigman de “el Secreto del Abismo” y Helen Tasker de “Mentiras Verdaderas”, en todas ellas hay un denominador común, que son personajes que combinan fortaleza, belleza, vulnerabilidad y emocionalidad al igual que esta nueva heroína Neytiri sigue esa tradición al momento de retratarla.
En el ámbito más técnico la “captura de interpretación facial basado en imágenes”, se llevó a cabo por medio de una cámara que apunta a la cara de los actores registrando las expresiones faciales y los movimientos de los músculos en un grado imposible hasta entonces sorprenden en todo momento.
Al igual que el mundo que también fue generado por ordenador, pero que parece completamente real. Cada planta, animal, se ha creado y renderizado en los ordenadores de WETA Digital, en Nueva Zelanda, la hacen una de las más vividas y convincentes experiencias creadas por el cine en su historia. Si lo viera George Mellies.
“Avatar” no solamente es la cinta más cara de la historia sino que marca precedentes de lo que ocurrirá en los próximos años empujados por esta creatividad y la técnica. Impresionan el diseño militar del futuro, helicópteros, bombarderos y por sobre todo los robots tripulados que sin crearme falsas expectativas ya esta probada la tecnología para hacer Robotech prontamente.
Sam Worthington, el australiano protagonista de “Terminador Salvation”, tiene un aura especial que lo seguirá elevando en niveles de popularidad.
Por su parte, Stephen Lang, a quién se le reconoce como actor que encaró al rudo agente del FBI que dio muerte a Dillinger en “Enemigos Publicos”, es un rudo de verdad y aporta el grado sádico y oscuro que la cinta necesitaba. Lindo ver con seis décadas a la bella Sigourney Weaver que sigue derrochando talento.
Una cinta muy recomendable y es un fija para ganarse al menos el premio Oscar a afectos especiales. Cameron ya fue el rey del mundo con Titanic y ahora se postula a rey del universo. Por David Lizana Barros