Según estadísticas oficiales de la Jenadep de la PDI

97 casos de suicidios han ocurrido en la región entre enero y septiembre de 2018

Experto de la Brigada de Homicidios (BH) de Talca aclara los mitos respecto al suicidio y entregó recomendaciones para detectar a una potencial víctima y brindarle ayuda

13 Octubre 2018   2715   Crónica   Diario El Centro
97 casos de suicidios han ocurrido en la región entre enero y septiembre de 2018

TALCA.- Según los datos oficiales de la Plana Mayor de la Jefatura Nacional de Delitos Contra los Derechos Humanos y las Personas de la PDI (Jenadep), entre enero y septiembre de este año, se han registrado 97 casos de suicidios en la Región del Maule.
Dicho número se contrasta fuertemente con los 21 delitos homicidios que se han cometido durante el mismo periodo, lo cual genera preocupación la cantidad de personas que deciden quitarse la vida.

 

REMEZÓN SOCIAL
Sin duda que los números son preocupantes, pero -a la vez- invitan a la población a estar atentos para detectar casos en el entorno familiar y social más cercano, para alcanzar a brindarles apoyo a las víctimas de algún sufrimiento intenso o una patología mental que no cuenten con el debido tratamiento médico.


En este sentido, cabe destacar que en la Región del Maule, de los 97 suicidios, 15 de ellos se cometieron en julio pasado, 15 en agosto y 11 en septiembre.
Respecto a los rangos etáreos, cuatro víctimas corresponden a menores entre 0-17 años; 11 a 18-25 años; 18 entre 26-35 años; 20 entre los 36-45 años; 18 entre los 46-60 años y 26 entre los 61 y más.
Entre enero y septiembre de este año, en la mayoría de las comunas se han registrado suicidios, salvo en Cauquenes. Las comunas que lideran las estadísticas son Talca (14), Curicó (14) y Linares (13).
En cuanto a las causas de los suicidios, durante dicho periodo analizado hubo 61 casos por depresión; 11 por estado depresivo; ocho están en investigación pendiente; seis por motivos sentimentales; uno por discusión; cuatro por adicción a drogas; cuatro por patología psiquiátrica; uno por adicción al alcohol; uno por eludir acción de la justicia; y dos por enfermedad.

 

FENÓMENO
En el fenómeno del suicidio no existen constantes de buenas a primera, tal como lo revelan los datos de la PDI.
Si se observan los casos registrados durante todo el año pasado, son 106 en total. Por su parte, el 2016 fueron 107 y el 2015 hubo 100 casos. Los meses en que más suicidios se registraron el 2017 fueron enero con 11 casos, febrero con 16 casos y noviembre con 11 casos. .
De los 106 suicidios registrados el 2017, 93 de ellos corresponden a hombres y 13 a mujeres.
Ese año la mayoría de las víctimas se concentró en el rango etáreo comprendido entre los 46-60 años; seguido por 26-35 años (25). Además, lideran negativamente las comunas de Talca, Curicó y Linares.
Las causas se repiten entre año a año a año, esto es, depresión, estado depresivo o crisis sentimental.

 

LA PREVENCIÓN
El comisario, Jonathan Jaque, psicólogo y funcionario de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Talca. Explicó que en promedio, la mitad de las concurrencias de la BH es por suicidio y que la mayoría de las víctimas opta por quitarse la vida a través del ahorcamiento o por ingesta de pastillas.
“El suicidio es un fenómeno que siempre le ha preocupado a la PDI y, por ello, todos los años se lanzan campañas de prevención. Se produce un cierto patrón en los meses cálidos, lo cual se condice -un poco- con las personas que ven que la sociedad está más alegre. Ellos se ven aparte de eso. En cambio, durante invierno, la gente está más en sus hogares, es todo más opaco y no es tan evidente el conflicto emocional, psicológico o social”, indicó.


No obstante, aclaró que no existen tendencias y que ese es el principal mito a derribar, ya que los suicidios se registran durante todo el año y lo importante -al final- es prevenir.


INDIVIDUALISMO
El comisario Jaque fue claro en señalar que si bien las causas del suicidio pueden estar presentes en la sociedad, quitarse la vida es una decisión personal.
“No todos enfrentamos de la misma forma un dolor familiar, un quiebre sentimental, una pérdida material, laboral o familiar. Hay personas que tienen mejores defensas frente a hechos difíciles, ya sea por crianza, por estilo de vida, por situación económica o por formación. En cambio, la persona que ha tenido una historia de vida complicada o que no tiene las suficientes herramientas psicológicas o emocionales para enfrentar ese problema, va a enfrentarlo de manera distinta”, sostuvo.

 

MOTIVACIÓN MULTIFACTORIAL
Por otro lado, existen motivaciones multifactoriales y no solo un fenómeno en específico.
“Generalmente es un proceso que vive la persona, en algunos casos, es más largo, en otros es más corto. Pero lo que hay que recalcar es que cualquier persona puede intervenir en favor del posible suicida. No se requiere que sea un especialista. Por eso el llamado es a los padres, la familia, los amigos, los profesores y los compañeros de trabajo, a que si detectan que una persona está pasando por un momento complejo, hay que intervenir y después solicitar la ayuda competente”, recomendó.
Por ejemplo, indicó que actualmente los adolescentes pasan la mayor parte del día en sus colegios y cuando llegan a sus casas, siguen vinculados a las redes sociales. En cambio, antes, había mucha más contención y protección de los padres, pues no existía tanta tecnología y el menor o joven llegaba a su casa y compartía más con su familia.


“Hoy ya no existen barreras y a los niños los pueden acosar o hacer bullying a través de las redes sociales. Y es ahí donde la familia juega el principal rol para detectar cualquier conducta anormal en la persona”, afirmó.


Angustia, pensamientos negativos, cambios en el humor, mucho tiempo en la cama, falta de energía para hacer tareas básicas, que se resista asistir al colegio o al trabajo, y los avisos verbales de sus intenciones de quitarse la vida, son algunas de las señales a tener presentes para intervenir y solicitar ayuda especializada para el que está sufriendo alguna crisis severa.
Por último, la PDI invitó a los establecimientos educacionales a acercarse para solicitar charlas de prevención del suicidio que vayan en beneficio de sus alumnos y también, de sus familiares y profesores.

Karin Lillo

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