Según director regional (s) de la institución en el Maule, Juan Lara:

Fin del Sename es más que “un cambio de nombre” y busca correcciones

Una profunda crisis a nivel nacional en el servicio por vulneración a los derechos de los niños y niñas, obligó que el Presidente Sebastián Piñera reemplazara el Sename con un proyecto de ley

08 Agosto 2018   2466   Crónica   Diario El Centro
Fin del Sename es más que “un cambio de nombre” y busca correcciones

TALCA.- Fue en el Día del Niño cuando el Presidente de la República, Sebastián Piñera, hiciera un importante anuncio, pues uno de los servicios más cuestionados a nivel nacional por constantes denuncias relacionadas con la vulneración de los derechos de los niños y niñas internos llegó a su fin, siendo reemplazado por un proyecto de ley que, entre diversas modificaciones, contemplará nuevas residencias y con atención personalizada.


Así entonces, ante el Congreso será tramitado el nuevo proyecto de ley que crea el Servicio de Protección de la Niñez. “Estamos iniciando una nueva etapa, un nuevo modelo de mayor protección, de mayor cuidado, de mayor cariño”, fue lo que dijo el Presidente el pasado domingo en Valparaíso, tras firmar el nuevo modelo que cambia el foco de trabajo.

 

EN LA REGIÓN
El director regional subrogante del Sename en el Maule, Juan Lara, conversó con Diario El Centro y destacó que no sólo estos cambios eran necesarios, sino que ya estaban al tanto de cuales eran los nudos críticos del servicio y como debían focalizarlos.
“Yo creo que como quedó claro en los diagnósticos, hoy día se está iniciando unos trabajos con salud y educación, es decir, el trabajo intersectorial. Ya se están generando las primeras acciones, se están concretizando en esta región, a través de APS y eso es una evaluación de todos nuestros niños y niñas del modelo residencial, la deuda pendiente con horas de especialistas también se han ido concretando y hoy día lo estamos abordando desde el ámbito de nuestros programas ambulatorios (…) Necesitamos un trabajo de mayor coordinación, un trabajo de complementariedad y en un ámbito que para nosotros es muy delicado que guarda relación con salud mental y una de las dificultades que tiene nuestra población es el consumo problemático de sustancias licitas e ilícitas, donde también necesitamos a estas instituciones que son expertas en esta materia”, sostuvo Lara.


Sobre los plazos y directrices, agregó que aún están a la espera de orientaciones claras, pero en general, los cambios empezarían a verse el año próximo y la fecha final del proceso sería el 2020, por lo que irán trabajando periódicamente en el cambio estructural.


“No es solamente un cambio de nombre, estos cambios vienen asociados con modificaciones, orientaciones técnicas, cómo abordamos la población de mayor complejidad, en la asignación de nuevos recursos a nuestros colaboradores. Es un cambio estructural, no es solamente un cambio de nombre”.
Desde el punto de vista crítico, el director del servicio apuntó que los nudos conflictivos en el Maule están relacionados a la salud mental de los niños y niñas, quienes sin duda requieren de un recurso humano altamente capacitado.


“Entregar mayores herramientas técnicas, hoy día la población ha ido cambiando, las problemáticas se han ido complejizando, los niños que ingresaban hace 10-15 años atrás, no son los mismos niños que ingresan hoy día. Una de las situaciones que a nosotros nos alerta es el alto porcentaje de niños y niñas que tienen dificultades en el ámbito de salud mental y no tenemos la respuesta que ellos requieren. También en el ámbito de educación, nosotros trabajamos con una población compleja y muchas veces al interior de las unidades educativas no está el recurso humano preparado para atender la complejidad de nuestros niños y niñas, son infantes que están muy estresados, han vivido situaciones de vulneración grave, por tanto su comportamiento tiende a ser distinto, desde ahí también está la complejidad”, concluyó Lara.


Anaís Duque