Héctor Arenas, 28 años

Joven que estuvo desaparecido 11 días en la precordillera cuenta su lucha por sobrevivir

El universitario se operó finalmente la grave fractura en el fémur, la semana pasada, en una clínica privada y hoy descansa junto a los suyos

04 Mayo 2016   10069   Crónica   Diario El Centro
Joven que estuvo desaparecido 11 días en la precordillera cuenta su lucha por sobrevivir

MAULE.- Ya más repuesto, Héctor Arenas compartió con Diario El Centro detalles de su accidentada y dramática estadía en la precordillera de San Clemente, donde sufrió una grave caída de casi ocho metros el sábado 2 de abril y debido al golpe quedó esperando que lo rescataran en la quebrada Tres Cuernos, en las afueras de la Reserva Nacional Altos de Lircay.

“Primero quiero decir que nunca me perdí. Sabía dónde estaba, sabía dónde tenía que ir, lo único, es que no me podía mover”, comentó sonriendo Héctor, pero luego agregó que “lo otro es que quiero agradecer a cada persona que ayudó en mi búsqueda. Nunca pensé que me quería tanta gente y nunca me imaginé todo el revuelo que causé”, dijo un poco avergonzado. “Estaba seguro que mi familia me buscaría, pero no tanta gente”, exclamó.

La última mención, tiene que ver con las decenas de voluntarios y profesionales de diversos servicios que ayudaron en el operativo, desde el domingo 3 de abril, tras la denuncia por presunta desgracia estampada por la familia en Talca, hasta  el 11, que fue cuando expertos de montaña y el GOPE (Grupo de Operaciones Policiales Especiales) de Carabineros, lo extrajeron del lugar.

 

EL ACCIDENTE

Cabe recordar que Héctor viajó el jueves 31 de marzo a la reserva, justo en el día de su cumpleaños y fue solo. “Ahí confieso que le mentí a mis papás porque les dije que iba con un amigo, pero fui solo y quería estar en contacto con lo que más me apasiona”, aseguró.

Ese día informó la ruta en Conaf, pero a la vuelta, el sábado 2, luego de recorrer distintos senderos, tomó un camino escabroso y se puso a mirar el final de una cascada, cerca de la Laguna Andino y no sabe cómo, pero cayó, se golpeó la cabeza y se fracturó el fémur y el tobillo. Producto del dolor y el impacto estuvo más de dos horas inconsciente y cuando se percató de lo que le pasó, se desmayó.

“Debo reconocer que ese sábado me angustié. Estaba ensangrentado, con una herida en la cabeza, pero con la mente fría. Me alineé la pierna con mi bastón de trekking. No pasé frío durante muchos días porque me caí con todo el equipo y el saco de dormir que me sirvió mucho. Lo único malo, es que caí en una especie de riachuelo, entonces estuve la mayor parte del tiempo mojado de la cintura para abajo. Comí hormigas que eran del porte de una uña y agua que conseguía del lugar, lamentó.

 

POST RESCATE

El joven indicó que ese día lunes 11 de abril, cuando lo encontraron, recuerda que miró fijamente que alguien se le acercó y que sonrió al verlo con vida. “Pero yo pensaba entre que era verdad y un sueño o mi imaginación. Como que no creía que era cierto porque por el dolor y lo débil que estaba, imaginé muchas cosas esos días, como gente con la que conversaba. Incluso había veces que me veía ahí mismo tirado, entonces dije que quizás era otro sueño o estaba delirando. Después cuando estaba en el hospital (de Talca) recibí muchas visitas, muchos llamados. Poco a poco me fueron contando todo lo que significó la búsqueda y solo quiero decir que estoy muy agradecido de todos quienes se preocuparon por mí”, señaló conmovido.

 

Sueño recurrente

 Héctor comentó además que durante esos días en la precordillera, tuvo un sueño que se repitió muchas veces. “Era un sueño raro donde yo me veía que me encontraban, que me sacaban, que llegaba a un hospital pero alguien me decía ‘oye despierta’. Cuando abría los ojos estaba ahí todavía. Cuando llegué de verdad al hospital tenía miedo de dormir por lo mismo, no quería despertar y ver que todavía seguía ahí. Ahora, ya no sueño”, aseguró riéndose Héctor Arenas.

 

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