Ley levantaría secreto a testigos de tortura

Parlamentarios locales abogan por el respeto a la voluntad de reservar testimonio

La Comisión Valech I estableció que unos 33 mil chilenos fueron torturados por causas políticas, pero determinó un secreto de 50 años sobre los informantes.

13 Septiembre 2017   2038   Crónica   Diario El Centro
Parlamentarios locales abogan por el respeto a la voluntad de reservar testimonio

TALCA.- Luego del anuncio de la Presidenta Michelle Bachelet, que exigirá premura al proyecto de ley que permitiría levantar el secreto de los testimonios de testigos de tortura durante la dictadura militar, entregado ante la Comisión Valech, parlamentarios locales dieron sus reacciones coincidentes en un punto: el respeto de la voluntad de los declarantes.

Desde la presidencia del Senado, el parlamentario Andrés Zaldívar (DC) aseguró que la legislación debe permitir a las personas autorizar o no que sus casos sean conocidos, dado que las víctimas pudiesen no querer que sus casos sean de conocimiento público. A su juicio, el conocimiento de estos antecedentes daría mayor información a los Tribunales sobre hechos que hayan sido denunciados.

“Todo lo que sea para poder acelerar la justicia y lograr la verdad bien, pero también resguardando ese derecho a la privacidad que pueda reclamar cualquiera de los declarantes. Por lo tanto, podrán solo utilizarse en el caso que el propio autor de ese testimonio este de acuerdo con ello”, dijo.

La reserva del testimonio también es compartida por el diputado Jorge Tarud (PPD), quien además aseguró que, en el caso de personas fallecidas, sean los familiares quienes puedan expresar su opinión respecto a la publicación del testimonio. De considerarse este aspecto, el parlamentario entrega su respaldo al proyecto por sus alcances para “esclarecer ante la justicia las violaciones a los derechos humanos”.

A propósito de esta opción de reserva también se refirió el diputado Sergio Aguiló (IND), miembro de la comisión que presentó el proyecto, quien aseguró que ese aspecto se encuentra contemplado. “Si hay alguna persona que quiera mantener en reserva su testimonio puede consignarlo y la ley respeta la decisión de esa persona”, dijo.

Para Aguiló, el proyecto se relaciona directamente con la búsqueda de la verdad y podría lograr la identificación de victimarios. “En algunos casos yo creo que se va a poder conocer la identidad de los torturadores y probablemente ahí si se dé un paso en la justicia en el sentido de que haya querella respecto de esas personas”, indicó.

 

“HERIDAS DEL PASADO”

Parlamentarios de la centroderecha del país, en tanto, no respaldaron las declaraciones presidenciales al considerar que reviviría “heridas del pasado”. Al menos así, lo declaró el diputado Pedro Pablo Álvarez-Salamanca (UDI), para quien las declaraciones que revelaría este levantamiento traerían desunión en el país. “Yo no sería tan partidario en este momento de hacerlo, porque en el fondo seria reabrir las heridas que tanto nos ha costado sanar”, argumentó.

El senador Hernán Larraín (UDI), en tanto, cuestionó que el Estado deje en “indefensión” a los declarantes al no respetarse el compromiso de secreto asumido por 50 años. “Yo entiendo la voluntad y el interés que esto pudiera dar para esclarecer episodios que judicialmente aun no tienen solución, pero lo que no puede es engañar a la gente. Y si uno por una ley les comprometió el secreto de sus declaraciones, salvo que ellos voluntariamente quieran levantarlo para lo cual tienen todas las posibilidades, me parece que es inconveniente para un Estado que tiene una palabra creíble” dijo.

Por su parte, el diputado German Verdugo (IND) aseguró que apuesta por los planteamientos que permitan resolver problemas. Sin embargo, considera que “ahora en lo que es tratar de revivir las heridas del pasado, eso me preocupa. Pero en todo caso voy a votar en conciencia, una vez que tenga la opinión formada”, indicó.

 

Wendy Lucena