Quinto imputado aportó otros datos sobre el crimen

Sospechoso prófugo habría ordenado y participado en el homicidio de Aylin

En declaración dada a las autoridades, “El Chundo” vinculó al presunto traficante que ordenó el ajuste de cuentas también como agresor de la víctima. Este sujeto es el sexto supuesto implicado con orden de detención y no ha sido capturado.

20 Febrero   2277   Crónica   Diario El Centro
Sospechoso prófugo habría ordenado y participado en el homicidio de Aylin

TALCA.- Prisión preventiva fue declarada contra Segundo Manuel Rosales Quezada, alias “El Chundo”, de 19 años de edad, por su presunta participación en el homicidio de Aylin, la joven encontrada golpeada y atada de manos el 6 de enero a orillas del río Claro. La medida la cumplirá en la cárcel de Cauquenes mientras transcurre la investigación, según determinación del juez en el control de detención resuelto, ayer, luego de que este lunes fuera detenido por funcionarios de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI).
Con él, son cinco -de seis sospechosos- los imputados detenidos por el mismo caso. Solo resta por ubicar al supuesto traficante de droga que ordenó el ajuste de cuentas por una deuda de 60 mil pesos que tenía la occisa con él. De él, además, se presume que participó en el ataque colectivo que acabó con la muerte de la muchacha, tal como se dio a conocer en la formalización del quinto imputado.
Cual rompecabezas, desde el hallazgo del cadáver y a partir del supuesto de la participación de más de un victimario en el hecho, de a poco, se han ido armando hipótesis sobre la forma como sucedieron los hechos. Primero, con el testimonio de una amiga de Aylin como testigo principal y ahora con la versión aportada por “El Chundo”.
Según la declaración dada por el imputado y expuesta por la Fiscalía en la audiencia, el sujeto que ordenó dar muerte de Aylin le ofreció dinero y un arma de fuego como pago por cumplir con el encargo. La misma oferta se la hizo a los menores de edad.
“Los antecedentes dicen que hubo un grado de preparación suficiente o, a lo menos, básica como para provocar que la víctima fuera inocentemente a un lugar, que pudiese estar tranquila creyendo que estaba entre amigos y para acometer materialmente (el crimen) como se demostró en la audiencia”, refirió el fiscal Héctor de la Fuente.

ORDENÓ Y PARTICIPÓ
Distinto a la narración de los hechos dada a las autoridades por la amiga de Aylin, en la cual no mencionaba la presencia del traficante al momento de la agresión, “El Chundo” declaró que este sexto sospechoso había esperado al grupo (los tres varones menores de edad, la joven de 18 años detenida, “El Chundo”, Aylin y su amiga) a unos 10 metros de la desembocadura del canal Baeza, a donde llegó a bordo de un vehículo tipo jeep y allí intervino junto con el resto en la agresión tomándola por la boca y el cuello.
Además, según el declarante, este hombre lo coaccionó a tomar parte de aquel ataque.
Después de lanzar el cuerpo al río Claro, partieron en dos autos para reunirse en población San Miguel del Piduco, donde el traficante can

celó 100 mil pesos a los tres menores de edad varones detenidos y a “El Chundo” como garantía por su silencio.
Consumado el crimen y tras la detención de los cuatro primeros sospechosos por parte de la PDI, hace pocos días unos sujetos enviados por el individuo pendiente por capturar le dieron una golpiza en señal de amenaza, según indicó el imputado en entrevista con las autoridades.

CONTRADICCIONES
“Yo no fui. Yo solo fui a carretear con ella”, dijo “El Chundo” a los medios de comunicación al momento de ser trasladado desde el cuartel de la PDI a tribunales. No obstante, la defensa del sujeto quedó desmontada por las declaraciones aportadas por una prima suya -las cuales fueron expuestas por el fiscal en la formalización- a quien, al parecer, él confesó a través de una llamada por Facebook y después de manera presencial que entre varias personas habían golpeado y asesinado a Aylin, conversación surgida después de que esta pariente se enterara de que el joven había llegado a su casa con la ropa manchada con sangre, en diciembre.

CABOS POR ATAR
El sexto sospechoso sobre el cual pesa una orden de detención y permanece prófugo es un sujeto que, al parecer, cuenta con una red de civiles que lo “protegen” y atienen a sus órdenes. Si bien hasta ahora la familia no ha recibido ninguna intimidación, consideran una amenaza que siga en la calle.
“Ahora nos falta que atrapen al que falta. La idea es que sea lo antes posible. Es un peligro para toda la ciudadanía y para nosotros también como familia. Así que nuevamente hacemos el llamado a que cualquier persona que pueda dar información que sea fidedigna y sirva para dar con el paradero de esta persona, lo haga”, aseveró Carolina González, hermana de la víctima.
Un episodio como el que atraviesa ahora esta familia del norte de Talca no debe suceder de nuevo, dijo, enfático Víctor González, hermano de Aylin: “Queremos que esto que pasó no vuelva a pasar más. Si alguien más quiere cometer un crimen así, que la piense 10 veces antes de hacerlo, porque queremos que estas personas reciban una pena máxima, ejemplificadora”.
Desde la localización del cadáver hasta ahora existe avance de un 80% en el caso. “Está muy bien orientada la investigación y eso nos va a permitir en un corto plazo poder tener los resultados que queremos”, aseguró el prefecto de la PDI, Juan Vergara.
Em tanto, el fiscal regional, Julio Contardo, se comprometió a cerrar con éxito el procedimiento, pese a las complejidades que ha presentado. “No vamos a claudicar en el esfuerzo institucional de esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia”, dijo.
Con todo, aún no queda claro si Aylin fue agredida sexualmente, pues no hay ningún antecedente que permita confirmar o descartar este delito, aportó el fiscal de la Fuente.
Respecto a la causa de muerte, según el informe técnico preliminar de la autopsia corresponde a asfixia mecánica por sofocación. Ahora a la espera del documento definitivo, resta por establecer la causa precisa del fallecimiento y el grado de participación de cada uno de los involucrados.

Marlyn Silva