Alfredo Díaz se confesó con Diario El Centro

El campeón de Chile de rodeo, que es comunicador y tuvo al Maule como parte de su formación, quedó en la historia grande del Champion

22 Abril   1133   Deportes   Diario El Centro
Alfredo Díaz se confesó con Diario El Centro

La ovación y los aplausos no tardaron en llegar en la Medialuna Monumental de Rancagua para los flamantes campeones de Chile de la versión 71 del Nacional de Rodeo. Se trataba de los representantes de la Asociación Santiago Oriente, Alfredo Díaz y Pablo Aninat, en los caballos del Criadero El Peñasco de Santa Sylvia, “Peumo Marcado” y “Doña Inés”, respectivamente.

 

Las más 15 mil personas fueron testigos de la gran actuación de este binomio que debutó en el Champion y de inmediato cosechó este título, luego de obtener 40 puntos buenos. Lo que se destaca de esta dupla es que uno de sus integrantes es de la zona, ya que Alfredo Leopoldo Díaz González gran parte de su vida la ha vivido en el Maule, por eso, aquella corona tiene algo especial para la región.

 

Un maulino pudo concretar lo que muchos buscan, pero que solamente unos pocos cumplen con concretar ese deseo o anhelo. Parecía, una utopía, pero al final ese sueño se le hizo realidad y solamente a los 26 años.

 

LIGADA

Su cercanía, amor y pasión por el rodeo lo legó de su familia, que siempre estuvo ligada a este deporte criollo, tan característico en esta parte del país. Además, trabajó, en su condición de comunicador audiovisual digital, en diferentes portales web que se abocan a esta disciplina y también en algunas casas radiales que difunden esta actividad tradicional.

 

“Mi familia por parte de papá siempre estuvo ligada al rodeo, mi abuelo (Alfredo Díaz Chaparro) era adiestrador de caballos y tras eso mi papá (Leopoldo Díaz) siguió ese oficio de preparador de caballos de rodeo. Desde chico fui aficionado por los caballos y siempre quise correr, pero tenía claro que para correr primero tenía que terminar mis estudios”, comentó.

 

Su primer rodeo lo disputó a los 10 años, el 2002, en Molina con José Peredo. Luego corrió un par de veces en Cumpeo. Después, a los 15 años, volvió a correr con su padre hasta los 17. Entre eso, también competía con amigos, aunque era más por diversión. Entre los 18 y los 20 años obtuvo un par de podios en los rodeos de Talca, pero sin tanto éxito.

 

Incluso, entre los 20 y los 23 años, dejó de correr por sus estudios. Y después, al terminar su carrera (Comunicación Audiovisual Digital) en la Universidad Santo Tomás empezó a correr en Llay Llay, donde nació, por el Criadero Vichiculén de Fernando Errázuriz, y lo hizo junto a su padre Leopoldo, además de Ricardo Olivares y Juan Jamett, con quien ganó su primer rodeo. Fue a sus 24 años, en Catemu.

 

“ Ahí tuvimos una temporada muy bonita el 2017-2018, completé tres colleras, y con Juan Jamett logré llegar al Campeonato Nacional. Ya en 2018 llegue al Peñasco de Santa Sylvia y este año llegamos a la cima”, sostuvo.

 

¿Quiénes han sido importante en tú carrera deportiva?

“En primer lugar, mi familia, ya que esto es un trabajo familiar enorme, porque todos cooperan con su grano de arena. El rodeo es más que correr dentro de la medialuna, es un estilo de vida muy sacrificado y, así como nosotros, hay mucha gente que lo vive de manera muy intensa. Cuando tenía 14 años llegué a San Rafael y conocí a los hermanos Rufino y Claudio Hernández (campeones nacionales de rodeo 2005 y 2006 que aún ostentan el record de mayor puntaje), ellos me enseñaron mucho, pero Rufino siempre fue mi profesor, porque hasta la actualidad me aconseja y me corrige. Ellos me ayudaron mucho. Después hay muchas personas que ayudan de una u otra manera, pero uno siempre se da el tiempo de escucharlos”.

 

¿Por qué el encanto por el rodeo y no por otros deportes?

“El rodeo es mi vida, me ha dado todo, a pesar de los tremendos sacrificios que hemos tenido que realizar. También practiqué otros deportes, como el fútbol o el tenis, pero sufrí muchas lesiones físicas que me impidieron seguir en ellos y por el mismo hecho de estudiar, muchas veces no podía practicarlos, porque el tiempo era escaso. En cambio, el rodeo estaba en mi casa, me levantaba y podía salir a dar una vuelta a caballo y practicarlo en mis tiempos libres, aunque fueran breves. Después me metí en las comunicaciones y ahí ya empecé a dejar todas las cosas de lado, me dediqué a trabajar comunicando rodeo, a través de las radios Chilena de Talca y luego Lautaro”.

 

¿Qué significado tiene para ti el ser campeón del Champion?

“Es un tremendo honor y responsabilidad, yo cumplí lo que muchas personas sueñan, como alcanzar la cima y ser los mejores del rodeo nacional en un año. La verdad mi sueño no era ser campeón de Chile, sino participar en la final nacional y cuando lo logré estaba más que pagado. Ya cuando se nos dio este resultado fue más bien un premio para mi familia, en especial a mis padres (Leopoldo Díaz y Magaly González) y hermanas (Alicia y Andrea) que siempre soñaron con esto y ahora me tocó a mí darles esta alegría. Ser campeón de Chile significa ser un ejemplo para los demás y también una inspiración, porque muchas personas se verán reflejadas en mí. Yo también fui pequeño y admiraba a grandes corredores que eran campeones y ahora espero ser ese modelo a seguir por los más chicos”.

 

¿Cuál fue la clave en la obtención de esa corona?

“Sin dudas la preparación física y técnica de los caballos, ya que es un deporte que exige mucho a los caballos. Ahí la clave fue el trabajo de mi padre y también la coordinación que logré con mi compañero, Pablo Aninat, porque el rodeo es un deporte muy difícil y que necesita mucha práctica y suerte también, al ser muchos los factores. Tiene que estar todo coordinado para conseguir buenos resultados. Y como se dice en el rodeo, se nos presentó todo aquella tarde noche”.

 

¿Cómo evalúas el nivel de los exponentes del Maule?

“Este año quizás no tuvieron tanta fortuna, como se dice, aquí también la cuota de suerte es necesaria. Por ejemplo, Rufino y Claudio Hernández no tuvieron mucha fortuna y solo lograron correr un animal en la serie de campeones, mientras que Claudio Herrera y su hijo homónimo, de Curicó, llegaron hasta el tercer animal. Aparte, ahora el rodeo está más profesionalizado y cada vez es mayor el nivel de exigencia”.

 

¿Por qué estás compitiendo por el equipo del Peñasco de Santa Sylvia?

“Mi padre llegó a trabajar a este Criadero en julio del 2018. Ahí solamente estaba Pablo Aninat que es profesional y faltaba un compañero. Cuando mi padre conversó con Marcos Villalón (dueño del Criadero) le comentó que yo corría y que a pesar de ser un jinete amateur podría ser una buena opción. Para mí era una oportunidad de oro, porque siempre quise correr con un jinete profesional y Pablo tenía un recorrido mayor a pesar de tener un año más que yo (él 27 y yo 26) ya que él fue tercer campeón nacional el 2008. Le agradezco mucho a Marcos Villalón por la confianza que tuvo y por invitarme a ser parte de su equipo, porque yo era un jinete nuevo y sin mucha experiencia, pero él confió en mí y me dio la confianza”.

 

¿Cuál es tú cercanía con Talca y el Maule?

“Mi primera cercanía fue a los 10 años, porque mi padre trabajó en La Chispa, sector de la comuna de Río Claro. Luego a los 13 años volvimos y nos establecimos en San Rafael, ahí vivimos 10 años. Entre eso, me formé como jinete y conocimos a la familia Hernández, que a la larga nos ayudaron mucho en esto. Además, con mi hermana mayor estudiamos en el Liceo Marta Donoso Espejo y posteriormente ella entró a la Universidad de Talca y sacó su carrera de Fonoaudióloga y yo saqué mi carrera de Comunicador Audiovisual Digital en Santo Tomás de Talca. Aparte tenemos muchos amigos y yo empecé a trabajar en las comunicaciones y formé la página www.rodeotalca.cl que es la web de la Asociación de Rodeo Talca junto a Enrique Gutiérrez Muñoz, que es de Linares, pero tiene una extensa carrera en los medios del Maule. Además gracias a él logré relatar rodeo a través de las radios Chilena de Talca y Lautaro de Talca”.

 

¿Cómo recuerdas la definición en el Champion donde consiguieron 40 puntos?

“La definición en el cuarto animal fue en un ambiente de mucha algarabía con las revoluciones a mil por hora y mucha adrenalina, pero nosotros corrimos muy concentrados y disfrutamos estar en esa situación, porque nunca pensamos que íbamos a llegar a eso tan rápido. Se nos presentó la oportunidad y la aprovechamos. Hicimos una carrera de 10 puntos en el cuarto animal y después los demás competidores no lograron alcanzarnos. Fue una emoción muy grande, porque a uno se le vienen a la cabeza todos los recuerdos de la vida en una fracción de segundos”.

 

¿Cuándo se dieron cuenta que eran los ganadores y qué sensación tuviste al darte cuenta de la hazaña?

“Cuando la única collera que tenía opciones de alcanzarnos y no logró marcar, fue una liberación muy grande, igual estuvimos tranquilos por un tema de respeto, ya que todavía quedaba que corrieran los campeones defensores, pero yo, por el hecho de trabajar en medios de comunicación,  conocía a la mayoría de los reporteros gráficos y ellos empezaron a presionar para que nos abrazáramos, esperamos un rato y luego fue tanta la presión que nos fundimos en un abrazo con mi compañero y liberamos toda la emoción contenida. Fue un lindo momento e inolvidable”.

 

¿Cuántas experiencias tienes en el Champion?

“Era segunda vez que llegaba al Nacional, el año anterior lo hice representando al Criadero Vichiculén de Fernando Errázuriz de San Felipe, ahí corría con Juan Jamett. Pero el 2018 no logré clasificar a la serie de campeones. Este año fue mi segunda vez en el Nacional tras premiar en el Clasificatorio de Batuco, ganándonos la Serie Criaderos. Luego, en el Champion accedimos a la final luego de quedar terceros en la Serie Criaderos, al marcar 28 puntos. Con eso yo estaba más que pagado y después fue mi debut soñado en la final de Chile, ya que nunca pensé que ganaría el Champion en mi primera vez”.

 

¿Qué viene para ti en el rodeo y cuáles son los próximos desafíos?

“En modo de anécdota había hablado con mi familia en dejar de practicar el rodeo después del Nacional, porque quería dedicarme a las comunicaciones. Pero con todo lo que pasó, tengo que defender el título el próximo año, así que estoy replanteándome muchas cosas, por el momento disfruto lo conseguido y espero seguir trabajando en post del rodeo, ya que mi idea es enviar un mensaje a la gente que se pueden conseguir muchas cosas y que no se rindan. Quiero ser un campeón de Chile activo y ayudar a los demás, incluso ahora tenemos muchos viajes y charlas preparadas para contar nuestra historia y servir como motivación para los demás”.

 

¿Cómo han sido estos días tras la obtención del título?

“Han sido días muy intensos, el día lunes luego del Champion mi celular colapsó. Al pasar los días seguimos recibiendo llamados y el cariño de muchas personas que me conocen desde pequeño, porque se alegran por el triunfo obtenido, además trato de hacerme el tiempo para responder todos los mensajes en redes sociales. De igual forma, esto nos obliga a cumplir varios compromisos y recibir muchas invitaciones del país corralero”.

 

¿Cuál es la relación con Pablo Aninat?

“Yo lo conocía primero, porque él había sido tercer campeón de Chile a sus 16 años y luego porque lo entrevisté un par de veces, ya que trabajo en www.caballoyrodeo.cl, que es el portal oficial de la Federación. Más allá de eso, no teníamos relación alguna y este año gracias a la invitación que me hizo Marcos Villalón nos juntamos como collera. Él ponía la experiencia y yo las ganas, no fue difícil complementarnos, a pesar de ser tan distintos en nuestros estilos de vida, él es un profesional del rodeo y yo un simple amateur que corría por gusto. Formamos una balanza perfecta y, a pesar de ser polos opuestos, logramos encontrar el equilibrio necesario, además, con el tiempo uno empieza a conocerse como persona y eso cambia mucho, porque mucha gente puede conocer a los jinetes, pero no a las personas. Pese a nuestra juventud, hemos vivido situaciones difíciles que nos ha puesto la vida y todo se conjugó para que llegáramos al éxito”.

 

¿Qué palabras tienes para “Peumo Marcado”?

“Es un caballo muy especial, desde que lo conocí siempre tuvimos una bonita relación. Es un caballo muy manso, muy regalón, le gusta que le hagan mucho cariño. En lo deportivo nos dimos cuenta que tenía muchas condiciones, pero que debía aprender a mejorar muchas cosas, detalles que son importantes. Ahora con esto que hicimos será un caballo que quedará en el recuerdo para toda la vida, ya que este logro es tan inmenso que cuando esté viejo diré que fui campeón de Chile en el Peumo Marcado”.

 

¿Cómo fue el hecho de ser encargado de la página de la Federación y de otros medios junto a ser deportista?

“Siempre fue una situación bastante cómica, mi ventaja era que yo podía hacer muchas cosas en comparación a mis colegas, puesto que vivo desde dentro y entiendo las emociones y sensaciones que tienen los corredores, conozco a casi todo el mundo. Al entrevistarlos hablamos el mismo idioma y eso me ayudó mucho al hacer mi trabajo reporteando. Después fui superando etapas como corredor y los entrevistados me empezaban a molestar cuando yo corría, que me iban a entrevistar a mí y muchas otras bromas. Luego, al llegar a un nivel como corredor del Nacional, me vi en la obligación de dejar algunas responsabilidades, pero mis jefes entendieron perfectamente y me apoyaron en todo momento, ya que para ellos igual era entretenido tener un comunicador de rodeo siendo protagonista”.

 

¿Cuál es el mensaje para las personas que se están iniciando en esta disciplina?

“Que deben practicar mucho, prepararse y ser constantes. No es algo de un día a otro, es un proceso bastante largo, hay que ir quemando etapas. A algunos se les presenta antes, a otros después, pero con trabajo todo se puede alcanzar. También debe haber una cuota de personalidad, de creerse el cuento, porque en las instancias mayores uno debe agrandarse en el buen sentido y no presionarse, estar concentrado y por supuesto disfrutar este deporte”.

 

SUEÑOS

Los sueños son para cumplirlos. Para un deportista nada es imposible. Parece un término cliché, pero está confirmado que el esfuerzo, la perseverancia y el compromiso lleva a los deportistas a buen puerto, tal como lo que le ocurrió a este hombre de las comunicaciones que logró una hazaña, por lo que Leopoldo Díaz González quedó en la historia grande del rodeo al ser campeón de Chile en Rancagua este 2019.

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