Primos maulinos

Estuvieron intratables en la arena

Marco y Esteban Grimalt ganaron la final de la quinta fecha de la Liga Nacional del vóleibol playa, efectuada en Las Cruces. Los olímpicos, vencieron a la dupla venezolana de Jesús Castillo y Alejandro Sanoja

31 Enero 2017   2500   Deportes   Diario El Centro
Estuvieron intratables en la arena

Su tercer título consecutivo alcanzaron los primos Marco y Esteban Grimalt tras ganar en Las Cruces la quinta fecha de la Liga Nacional del vóleibol playa.

En la final, los olímpicos oriundos de Linares vencieron por 21-15 y 21-10 a los venezolanos Jesús Castillo y Alejandro Sanoja, repitiendo así la victoria que lograron la semana pasada en la final de la cuarta fecha disputada en El Tabo.

“Todos estos partidos nos sirven en nuestro objetivo de llegar bien preparados a los torneos internacionales, que son nuestro gran objetivo. Jugamos duelos muy exigentes, como la final, donde pudimos controlar bien las acciones y quedarnos con el partido” dijo Marco Grimalt.

En damas, en tanto, su primera victoria de la temporada lograron las nacionales Daniela Bravo y Camila Pazdirek, quienes superaron en la final por 21-16 y 21-17 a la dupla compuesta por Francisca Rivas y Pilar Mardones.

La Liga Nacional del vóleibol playa 2017 continuará el próximo fin de semana con la sexta fecha, que se disputará en las arenas de Coquimbo. Este evento significará la última escala de las parejas nacionales antes de la primera fecha del Circuito Sudamericano que se disputará también en Coquimbo entre el 10 y 12 de febrero.

 

HISTORIA

Marco y Esteban Grimalt vienen desde hace algunos años trabajando fuertemente, logrando consolidarse en esta modalidad y de paso entregándole varias satisfacciones al país en este deporte.

Esteban tiene 26 años, estudia Ingeniería Medio Ambiental en una universidad de Santiago, sin embargo, sus estudios no son impedimentos para ser un campeón.

Por otro lado, está Marco, quien dijo que el vóleibol es para él algo más que solo un deporte. “Para mí ser jugador profesional es mi trabajo, lo veo de esa forma y trato de hacerlo lo mejor posible. Vivo y pienso todo el día en cómo mejorar mi juego”.

En tanto, Esteban, sostiene que “el vóleibol en la familia es una tradición. Mi padre, Jaime Grimalt, junto a cinco de sus seis hermanos fueron integrantes de la selección chilena.  Por otro lado, mi madre, Mónica Fuster, también fue seleccionada y capitana del equipo nacional por más de 10 años. En mi caso en particular, comencé a jugar a los 13 años, luego de ver a mi hermano Rafael participando en un sudamericano escolar efectuado en Linares, donde Chile fue campeón y Rafa fue elegido como el mejor jugador del campeonato”.

Sobre lo que significa jugar juntos, Marco, confiesa que “jugar junto con  Esteban se nos hace fácil debido a la buena conexión que tenemos. Desde que comenzamos a jugar nos hemos entendido súper bien”.

 

CAMBIO

Asimismo, Esteban, agrega que “en el año 2010 hicimos con Marco el cambio definitivo desde el voleibol indoor al beach volleyball. Somos jugadores con un muy buen biotipo para el voleibol, somos fuertes físicamente y con una buena altura para el deporte (dentro del promedio). Tenemos un gran equipo técnico liderado por nuestro entrenador brasileño Eduardo Garrido que nos preparan de la mejor manera”.

En relación a los desafíos que tienen por delante, Marco Grimalt, comenta que  “tengo muchos sueños y metas en este deporte y sin dudas llegar a lo más alto a nivel mundial es un objetivo. Representar y dejar la bandera chilena en lo más alto. Llevar una vida ligada al vóleibol y ser un referente para nuevas generaciones”.

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