A propósito de la Cuenta Pública

Y hacer un buen gobierno, a través de una gestión profesional y ética, con propuestas claras, que respondan a la realidad social y económica del país, es un imperativo para una nación del siglo XXI.

03 Junio 2018   14   Editorial   Gustavo Alvarado

Gobernar no es fácil. Menos en la moderna y globalizada sociedad actual. Y Chile, con sus particularidades y diferencias respecto al resto de países, no es ajeno a esta etapa del desarrollo humano.
Gobernar en un Estado democrático, inmerso en los desafíos que impone el progreso en el siglo XXI, se ha comprobado que requiere de una gestión clara, profesional y, hoy más que nunca, ética.
La Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera, la primera de su segundo mandato, dejó, como era de esperar, un amplio mapa de análisis, propuestas, cifras y prioridades.
El mandatario se refirió a compromisos de distinta índole. Como subir en cuatro puntos la cotización previsional, dar prioridad a la Reforma Procesal Civil, calificar la reincidencia como agravante en la Justicia Penal Adolescente, cotización gradual para trabajadores independientes, crear un Consejo del Futuro con la participación del Congreso y de ex presidentes de la República, y poner el foco en la prevención en el accionar de Carabineros, entre otras propuestas.
¿Y en cuanto a regiones? Si comparamos solo con la millonaria inversión que requerirá el anuncio de tres nuevas líneas de Metro para Santiago, cualquier proyecto para regiones aparecerá en desventaja.
El intendente del Maule, Pablo Milad, finalizado el discurso presidencial, bajó a nivel local algunas iniciativas enmarcadas dentro de la propuesta entregada por el Presidente Piñera. Como la de un proyecto de centro oncológico que evite que los pacientes de cáncer tengan que desplazarse a la capital. También dio a conocer la idea de reformar los hospitales que queden en desuso, debido a la construcción de nuevos recintos, para adaptarlos a la atención del adulto mayor.
Si bien se trata de proyectos interesantes, sigue la duda respecto a la real conciencia sobre la importancia de descentralizar la gestión del Estado. Dejar la discusión regionalista relegada al proceso de elección de gobernadores regionales es no entender la importancia ni el impacto de una eficaz administración pública.
Se gobierna para todos, santiaguinos, ariqueños, serenenses, talquinos, curicanos, linarenses, cauqueninos. Y hacer un buen gobierno, a través de una gestión profesional y ética, con propuestas claras, que respondan a la realidad social y económica del país, es un imperativo para una nación del siglo XXI.