A un año de los incendios forestales

Esperamos no tener incendios de importancia, no queremos más destrucción, pérdidas de personas y daño ambiental. Cada verano será complejo en esta materia y Chile debe tomar conciencia.

26 Enero 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

Exactamente hace un año, las localidades de Santa Olga, Los Aromos, Altos de Morán, entre otras, fueron destruidas por los incendios forestales. Fue una jornada catastrófica y que difícilmente se podrá olvidar. Durante varias semanas, la situación estuvo fuera de control en distintos puntos de la región. En toda la zona central de Chile más de 500 mil hectáreas resultaron consumidas por las llamas.
Lo vivido el 2017 a nivel nacional pasará a los registros históricos, fue el cuarto incendio más devastador de los últimos 15 años en el mundo.
En el Maule, por estos días, los más afectados -que perdieron a sus seres queridos, casas, animales y campos- recuerdan esas dramáticas jornadas y, sin duda, esta es una fecha difícil para ellos que no olvidarán aquel verano. Se trata de una tragedia nunca antes vista en esta zona.
También se entregan balances respecto a la construcción. El Gobierno dio a conocer el estado de avance en materia de soluciones habitacionales, proyectos de equipamiento, urbanización, tales como: pavimentación, muros de contención, plazas, parques, sedes sociales, construcción de terminal de buses, sistema de agua potable rural, alcantarillado, construcción del complejo educacional(Liceo polivalente Enrique Mac- Iver y Jardín Infantil “Personitas”), cancha de fútbol, construcción de Cesfam, electrificación y alumbrado público, entre otras obras que incluye el plan maestro de reconstrucción acordado a los pocos meses de ocurrido el siniestro, en conjunto con los actores sociales, municipio y representantes del sector privado.
Es importante destacar, también, que la ayuda llegó desde los propios chilenos que solidarizaron con lo ocurrido. Hoy, si bien la tragedia difícilmente se podrá olvidar, debemos rescatar y quedarnos con lo bueno, localidades que mejoraron su estándar de vida y un país más preparado para instancias como éstas.
Nuevamente, estamos en una fecha crítica en torno a estos sucesos, esperamos no tener incendios de importancia, no queremos más destrucción, pérdidas de personas y daño ambiental. Cada verano será complejo en esta materia y Chile debe tomar conciencia.