Acoso callejero será penado

Se trataba de una deuda pendiente en Chile, ya que la única iniciativa legislativa relacionada al acoso sexual callejero estaba dando vueltas desde el año 2011 (…)

05 Abril   58   Editorial   Gustavo Alvarado

Después de años esperando, al fin se logró dar un paso significativo en materia de penalizar el acoso callejero, ese que muchos quisieron banalizar apodándolo “ley contra el piropo”. En votación unánime de 149 diputados y diputadas en la Sala, la Cámara Baja respaldó las modificaciones del Senado al proyecto de ley que modifica el Código Penal para tipificar el delito de acoso sexual en espacios públicos.
El texto, que fue remitido al Ejecutivo para los trámites de promulgación como ley, castiga con la pena de presidio menor en su grado mínimo, es decir de 61 a 540 días, y multa de 5 a 10 UTM, al que en lugares públicos o de libre acceso al público y que, por cualquier medio, capte, grabe, filme, o fotografíe imágenes, videos o cualquier registro audiovisual, de los genitales u otra parte íntima del cuerpo de otra persona con fines de significación sexual y sin su consentimiento.
Se impondrá la misma pena de presidio menor en su grado mínimo y multa de 10 a 20 UTM, al que difunda dichas imágenes, videos o registro audiovisual.
En caso de ser una misma la persona que los haya obtenido y divulgado, se le aplicará la pena de presidio menor en su grado mínimo a medio (entre 61 días y 3 años y un día) y multa de 20 a 30 unidades tributarias mensuales.
Otra enmienda aplica la misma pena de presidio menor, si el abuso consiste en el empleo de sorpresa u otra maniobra que no suponga consentimiento de la víctima, siempre que esta sea mayor de 14 años.
Además, se dispone que comete acoso sexual el que realiza, en lugares públicos o de libre acceso público y sin mediar el consentimiento de la víctima, un acto de significación sexual capaz de provocar una situación objetivamente intimidatoria, hostil o un delito al que se imponga una pena más grave, consistente en actos de carácter verbal o ejecutados por medio de gestos; conductas consistentes en acercamientos o persecuciones, o actos de exhibicionismo obsceno o de contenido sexual explícito.
Se trataba de una deuda pendiente en Chile, ya que la única iniciativa legislativa relacionada al acoso sexual callejero estaba dando vueltas desde el año 2011, con poco avance, hasta que el movimiento femenino se hizo más patente. Ni siquiera los múltiples casos que a diario comenzaban a surgir en distintos medios, hacían que el trámite en el Congreso se agilizara, signo del poco interés en normar una conducta malamente arraigada en nuestra sociedad.
Con la pronta promulgación de la ley se habrá concretado una señal de justicia en el trato digno que todo ser humano requiere.