Adopciones ilegales

“Nosotros queremos saber la verdad, la que sea para poder seguir nuestra vida”

02 Junio 2018   35   Editorial   Gustavo Alvarado

La Nunciatura Apostólica decidió intervenir en el caso de adopciones ilegales ligadas al ex Orfanato San Ramón Nonato de la ciudad de Curicó.
Un tema que se suma a las graves denuncias de abusos sexuales cometidos por sacerdotes diocesanos y la renuncia de todos los obispos chilenos en su última visita al Vaticano, que mantiene en vilo a la iglesia católica. A eso se suman acusaciones contra religiosas también por casos de índole sexual.
El linarense René Mestre, quien desde los 18 años lucha por saber sobre sus padres biológicos y que mantiene, incluso, una denuncia ante el Juzgado de Letras con respaldo del Servicio Nacional de Menores, busca transparencia, claridad y justicia.
Los dardos apuntan a los procedimientos que se realizaban al interior de este recinto a cargo de las religiosas mercedarias y que fue cerrado el año 2011. Todos los antecedentes indicarían que este lugar, de calle San Martín Nº 570 en el área central de Curicó, sirvió para adopciones irregulares, destinadas principalmente a familias italianas.
Mestre ha emprendido desde hace muchos años una fuerte ofensiva dado que, según sus testimonios, hay cinco casos a lo menos de adopciones irregulares. “En varias oportunidades he intentado hablar con las religiosas y pedirles información sobre mis padres biológicos. Lamentablemente no ha sido posible lo que ha significado frustración y un gran daño psicológico”, comentó el profesional.
Según indica un reportaje de www.ciperchile.cl testimonios de personas que durante los años 70 y 80 mantuvieron vínculos estrechos con el asilo –internas, religiosas y voluntarias– apuntan a una de las superioras que lideró el establecimiento a comienzos de los ‘80, sor Teresa Melo Leyton, como la autora de numerosas entregas irregulares de recién nacidos a parejas italianas. Los mismos testimonios dan cuenta del pago de comisiones.
Según los estremecedores relatos, la religiosa actuó en complicidad con un juez de menores de San Fernando (Sexta Región) para obtener de manera expresa los documentos legales que facilitaran la salida de las recién nacidas al extranjero.
En 1983 sor Teresa Melo Leyton colgó su hábito y más tarde se fue de Chile. Hoy se desempeña como oficial administrativa en una importante repartición del Vaticano.
La denuncia presentada el año 2014 en el Juzgado de Letras de Curicó está en este instante archivada. “Felizmente he tomado contacto con la Nunciatura Apostólica y ellos me han asegurado que Roma intervendrá en la investigación. Nosotros queremos saber la verdad, la que sea para poder seguir nuestra vida con mayor tranquilidad”, reveló.
René Mestre dijo que la iglesia no solo que tiene que responder por los casos de abusos sexuales que hoy son conocidos por la opinión pública, sino que también por las redes ilegales de adopciones que se llevaron a cabo en recintos dependientes de la iglesia católica y que han afectado a muchas personas.