Al rescate de los árboles nativos

Es urgente la protección de nuestros árboles nativos, hay que rescatar la identidad de la vegetación del Maule

28 Octubre 2018   2   Editorial   Gustavo Alvarado

Lo ocurrido recientemente en la Plaza de Armas de Talca con un Ruil que se secó es una muy lamentable noticia. Se trata de un árbol único en el mundo que se da en nuestra Región del Maule, y que está en peligro extinción.
Una triste imagen en el punto cero de la capital regional, en medio del pulmón verde se aprecia claramente este Ruil con sus hojas totalmente café y sin vida.
Desde Conaf aseguraron que esta pérdida data de hace más de un año por sus síntomas. También se explicó que difícilmente se trate de una muerte natural, ya que los árboles tienden por su ciclo a sufrir por diversos motivos, en los cuales el estrés hídrico es el principal.
Una de las preocupaciones de Conaf, es un orificio de aproximadamente 14 centímetros de profundidad que tiene el árbol. Ante esto, José Luis Olivos, inspector técnico del Servicio de la Concesión de Áreas Verdes del sector centro de Talca, respondió que esto se debe a un estudio realizado con un taladro de incremento para conocer el estado del ejemplar.
Si bien las causas de la pudrición del árbol, no se lograron conocer. Por ahora, la municipalidad se comprometió a replantar este ejemplar en el mismo sitio en un corto plazo.
Es una pena lo ocurrido con este árbol, especialmente por lo que significa conservar este tipo de vegetación que está desapareciendo. Hace 36 años, en 1981, existían 800 hectáreas con plantaciones de un árbol que vive exclusivamente en esta zona, especie nativa que para 2012 su superficie disminuyó a 314 hectáreas, según un estudio de la Universidad de Talca.
A esto se suman los incendios forestales de 2017, donde el fuego dañó aproximadamente el 50% de la superficie remanente.
En estos tiempos, con el cambio climático, extremo calor e incendios, es urgente la protección de nuestros árboles nativos, hay que rescatar la identidad de la vegetación del Maule, un trabajo que ya están haciendo diversos organismos y que se debe valorar. Tenemos hermosas alternativas como el Quillay que se ha intentado plantar de manera masiva tanto en ciudades como en el campo. Sin embargo, por mucho tiempo se privilegió traer vegetación desde otros lugares del mundo, y no fuimos capaces de ver lo que teníamos en nuestro entorno, hoy con un escenario crítico estamos intentando reaccionar, esperamos no sea demasiado tarde.