Algo más sobre el bypass

El bypass, quizás, solucione el traslado de los mismos santiaguinos que se desplazan los fines de semana largo (como el de estas fechas) hacia el sur (...)

01 Noviembre 2018   2   Editorial   Gustavo Alvarado

“En lugar de una tercera vía, vamos a hacer un bypass con toda una vuelta por el interior de Talca”. Esa fue la frase del ministro de Obras Públicas, Juan Andrés Fontaine, en entrevista con Diario El Centro, la que fue publicada el lunes 8 de octubre, la que provocó una verdadera bola de nieve que ha ido creciendo con el paso de las semanas.
Es que, si bien, el llamado a licitación de la nueva concesión de la ruta 5 Sur, en el tramo Talca-Chillán, recién se hará el primer semestre del año 2019, en el nivel central se está trabajando en la elaboración de las bases que se levantarán para dicho proceso licitatorio de carácter nacional e internacional. Dichas bases contendrán las exigencias que regirán a la empresa a cargo del mencionado tramo por los próximos 25 a 30 años, incluyéndose las obras de mejoramiento e inversiones adicionales a la principal carretera del país.
No cabe duda que es en el nivel central donde se está trabajando en esta materia, pero es de esperar que las decisiones se tomen exclusivamente sobre lo que digan en el mismo nivel central, sino que además, efectivamente, se tome en consideración la opinión de las comunidades que, al cabo de los años que lleva la actual concesión, tuvieron que ser testigos obligados de la instalación de peajes para acceder a las ciudades, conformarse con una pobre red de caleteras (poco seguras, carentes muchas de ellas de iluminación y físicamente mal concebidas, como por ejemplo, el tramo de caletera entre Unihue y Maule) y que recién al filo del plazo del contrato se comenzaron a realizar algunos cierres en pasarelas y sectores de la ruta en áreas urbanas.
La lógica del alcalde de Talca es hacer el máximo ruido posible porque al parecer entiende que si las obras de mejoramiento de la ruta 5 Sur, frente a Talca, no quedan zanjadas ahora, después será muy difícil conseguir su ejecución porque quedarán a merced de la voluntad política, aquella que es tan cambiante que depende de procesos eleccionarios cada cuatro años.
El bypass, quizás, solucione el traslado de los mismos santiaguinos que se desplazan los fines de semana largo (como el de estas fechas) hacia el sur del país, sin tener que pasar por Talca, pero podría significar dejar de lado las legítimas aspiraciones de los propios talquinos, que son los que se enfrentan a diario al colapso vial por falta de un mejoramiento efectivo en el nudo de la ruta 5 Sur.