Algo sobre las obras viales

(...) más vale tener trastornos viales por obras que se están ejecutando que sufrir el caos porque no se hace nada.

10 Diciembre 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

El secretario regional ministerial de Obras Públicas, Francisco Durán, informó a nuestro medio -en nota publicada en la edición de ayer domingo- que en marzo comenzarían los trabajos para mejorar la interconexión de las circunvalaciones Norte y Sur, a la altura de la Alameda Bernardo O’Higgins de Talca.
Se trata de una millonaria inversión en infraestructura vial que significará la ampliación -o construcción- del puente sobre el estero Piduco y ampliar el número de pistas, viniendo desde la Circunvalación Sur por calle Guido Lebret hasta llegar a la Alameda.
Claro está, el inicio de los trabajos significará una nueva contingencia en un punto que en el último tiempo se ha venido convirtiendo en un verdadero nudo vial. Por eso, tiene mucho sentido la “bajada” que el propio seremi hace al anuncio, señalando que “tendremos que hacer un trato con la comunidad y el municipio, en el cual todos seamos capaces de hacerles ver a los vecinos que, en el fondo, todos estos trastornos no son un antojo, sino que son el primer signo del progreso de una ciudad más moderna”.
A esta obra se suma el mejoramiento de la Avenida Lircay, con todos los trastornos que han significado en el acceso norte de la capital maulina. Es cierto que genera molestias, pero se entiende, tal como lo dijo la autoridad regional de Obras Públicas, que no se trata de un antojo, sino que de la necesidad de modernizar nuestras vías urbanas de alto tráfico.
Otro ejemplo es el puente de la calle 2 Norte con la ruta Cinco, en el que la ciudadanía, más allá de los inconvenientes y el ejercicio de paciencia a diario que han debido someterse, entendieron que los desvíos o restricciones fueron necesarios para garantizar la seguridad. Solo falta que la reparación sea con celeridad para evitar mayores trastornos viales en la zona.
Así también, el crecimiento explosivo del sector oriente de Talca ya está dando cuenta de la estrechez de las vías de acceso. Con la cantidad de viviendas que hoy existe en dicha zona, las calles no están dando abasto en las horas punta. Entonces, ni imaginarse lo que será en pocos años más cuando se materialicen todos los proyectos habitacionales concebidos para esa área. Urge avanzar en prontas soluciones, las que muchas de ellas están sobre el escritorio de las autoridades o en los cajones de las instituciones responsables. Es hora de ir poniendo prioridad a esas iniciativas, porque más vale tener trastornos viales por obras que se están ejecutando que sufrir el caos porque no se hace nada.