Apagón y pérdidas millonarias

(…) esta vez, en primera instancia, no hay implicancias en personas afectadas, pero si se infiere que el daño estará en las arcas del recinto.

13 Marzo   35   Editorial   Gustavo Alvarado

“Estas drogas son caras, así que el problema es importante para nosotros. Es muy lamentable y no puede quedar sin aclarar. Aquí hay que definir responsabilidades y ya está instruido un sumario para averiguar exactamente qué fue lo que pasó y ver las responsabilidades que se puedan establecer”.
Así respondió el director del Hospital Regional de Talca, Alfredo Donoso, al aclarar el lamentable incidente ocurrido el pasado fin de semana, donde un corte de luz dejó por un par de días apagado un refrigerador en el Centro de Diagnóstico Terapéutico (CDT), que almacenaba medicamentos y drogas de alto valor, significando una pérdida que hasta ese momento aún no era calculada.
Como un grave error humano fue explicado el percance, pero, más allá de eso, el Hospital de Talca vuelve, como cada cierto tiempo, a ocupar espacio en los medios de comunicación por alguna falla. Claro está, esta vez, en primera instancia, no hay implicancias en personas afectadas, pero si se infiere que el daño estará en las arcas del recinto.
Pero el afán aquí no es hacer escarnio público ante este error humano, como lo catalogó el director del recinto, sino más bien poner el foco en que hoy la región cuenta con un hospital de alta complejidad que modernizó su infraestructura, pero, curiosamente, la falla se produjo en la zona más antigua estructuralmente hablando.
El sumario puesto en marcha deberá arrojar el resultado de las responsabilidades y allí se deberán aplicar las sanciones correspondientes, porque el costo de aquellas drogas y medicamentos provienen del financiamiento público, de ese que se compone con los dineros de todos los chilenos que pagan impuestos. Y tal como lo anunció el propio doctor Alfredo Donoso, el sumario también deberá permitir elaborar un plan de mejora para evitar que estos episodios se vuelvan a repetir. Es cierto, que el error esta vez no causó complejidades mayores en los pacientes, como suele ocurrir cuando se cometen faltas en el área de salud, pero eso no puede ser excusa para minimizar lo que pasó y, como se dice coloquialmente, “esconder todo debajo de la alfombra”.