Apoyo ruso para combatir incendios

El nuevo helicóptero llegará el próximo jueves a la región, cuya operación será decisiva para enfrentar emergencias en la zona central de Chile

21 Enero   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Cinco mil litros de agua y el transporte de una tripulación de 11 personas, además de una importante autonomía de vuelo, son las principales características que tiene el helicóptero ruso Kamov KA-32 que llegará esta semana a la Región del Maule, específicamente, a la comuna de Vichuquén, para sumarse al combate a los incendios forestales en la zona central de Chile.
Se trata, sin duda, de un importante aporte que hará más efectiva la nueva estrategia implementada por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) para enfrentar estos siniestros. Los planes, surgidos luego de las experiencias de la trágica temporada 2016-2017, consisten en atacar los siniestros con toda la fuerza terrestre y aérea disponible para evitar su propagación.
Para ello, Conaf cuenta actualmente con un importante equipamiento tecnológico que le permite a los operadores de la central de comando, literalmente anticiparse o bien proyectar el avance del fuego, sobre la base de datos como la fuerza del viento y la topografía de los terrenos. Así se pueden distribuir de manera decisiva las brigadas terrestres y el combate aéreo.
Además, en terreno, cada brigada cuenta con mandos experimentados que coordinan el despliegue con los puestos de mando y los helicópteros. Por ello, tener una mayor capacidad de lanzamiento de agua desde las alturas es fundamental, más aún, cuando es cada vez más repetitivo que el viento gire de manera intempestiva, haciendo más difícil orientar el trabajo de las aeronaves.
Pero no es lo único, porque la empresa privada también cuenta con avanzadas aeronaves trabajando en la región y disponibles para combatir emergencias en sus predios, así como en zonas aledañas que amenacen plantaciones privadas. Sin embargo, ningún esfuerzo será suficiente si las personas no ponen de su parte para mitigar la ocurrencia de incendios forestales.
Prueba de ello es que si bien la cantida de hectáreas destruidas a la fecha es casi similar al año pasado, el número de incendios ha aumentado en un 25%. Ello sumado a que la experiencia revela que en Chile la totalidad de los incendios forestales dicen relación con la intervención de las personas, ya sea de forma intencional o derechamente accidental.
Entonces, nunca estará de más reforzar las campañas preventivas, más aún, considerando que son cada vez más repetitivas las “olas de calor” con temperaturas que superan los 30 grados, además de la muy baja humedad y los fuertes vientos. Dicha combinación se transforma en un importante riesgo de ocurrencia de siniestros, por lo cual, solo el cuidado de las personas permite evitar que se genere una emergencia. En esto, la comunidad debe estar vigilante para proteoger el medio ambiente y denunciar oportunamente cualquier acto intencional.