Ataque a iglesias

El hecho despertó la natural indignación por parte de la ciudadanía

13 Enero 2018   14   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante la jornada de ayer se supo del ataque, aparentemente concertado, a por lo menos cinco iglesias católicas de Santiago, de las cuales resultaron dañadas las ubicadas en Recoleta, Peñalolén y Estación Central. Estos atentados se registran a pocos días de la llegada al país del Papa Francisco, quien realizará una visita apostólica en la que estará en tres ciudades entregando su mensaje a la comunidad.
El hecho despertó la natural indignación por parte de la ciudadanía, que lamentó este tipo de acciones que demuestran una alta intolerancia y violencia por parte de pequeños sectores de nuestro país.
Ayer se conoció una encuesta en la que se señalan que Chile es uno de los países de América Latina que tiene la peor valoración de Jorge Bergoglio y la menor confianza en la Iglesia, con una acelerada secularización de la sociedad. Llama la atención que, en nuestro país, la baja valoración del Pontífice se ve, incluso, entre los mismos católicos, que le dan un 42% de aprobación, mientras que los fieles latinoamericanos en promedio le otorgaron un 68%.
Sin embargo, nada justifica el uso de la violencia y la amenaza contra una figura espiritual del mundo, cuyo mensaje apunta justamente a la paz, con un contenido acentuadamente social.
Las reacciones a estos ataques no se hicieron esperar y la propia Presidenta Michelle Bachelet recalcó que en “democracia la gente puede expresarse, mientras lo haga de manera pacífica y ordenada”.
El Presidente electo, Sebastián Piñera, condenó estos actos y apuntó que “el odio y la intolerancia no pueden primar por sobre el respeto y el Estado de Derecho. Recibamos al Papa Francisco con alegría y en paz”.
El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, tras visitar dos de las iglesias afectadas del sector poniente de la capital, rechazó estos hechos y declaró que “todos tienen derecho a expresarse, mientras lo hagan de manera pacífica y no violenta. Esto no le sirve al país”.
“En Chile hay personas religiosas que tienen derecho a manifestarse adecuadamente y no es sensato que estén tratando de quemar las puertas de la iglesia“, sostuvo además.
Durante este fin de semana el país se prepara para recibir al Papa Francisco. Más allá de las visiones que cada uno pueda tener, sin duda su presencia despierta fervor e interés. Sus palabras serán escuchadas con mucho interés y, seguramente, será una instancia para reflexionar sobre el país que estamos construyendo.