Ataques homofóbicos

(…) mientras más se avanza en la igualdad de derechos, los grupos conservadores o más extremos actúan más violetamente.

30 Julio   109   Editorial   Gustavo Alvarado

El caso de una joven talquina que fue atacada sexualmente por una persona conocida por ella, por el hecho de su condición lesbiana, ahonda en los numerosos sucesos acaecidos en materia de violencia homofóbica.


“Yo soy lesbiana y jamás tuve relaciones con un hombre. Este tipo algo me dio, alguna droga, pero pese a ello recuerdo lo que me hizo. Si bien no me podía mover ni hablar, si recuerdo que me dijo ‘ahora te voy hacer mujer maricona de mierda’”, relató crudamente la afectada al Movilh, organismo que le ha prestado ayuda y asesoría legal.


Cabe señalar que hace tan solo un par de meses, la comunidad LGBTI puso la voz de alerta por la preocupación existente ante la creciente cifra de violencia homofóbica. “Muchos casos son como de tortura. La experiencia nos dice que mientras avanza la igualdad de derechos, los grupos más homofóbicos reaccionan de maneras más violentas”, señaló en aquella oportunidad Oscar Rementería, vocero del Movilh, al analizar el complejo panorama que enfrenta la comunidad LGTBI en Chile.
Dentro de los hechos enumerados por agrupaciones de derechos LGTBI, la mayoría de los episodios de violencia ocurrieron en contra de mujeres y parejas lesbianas.


Esto demuestra una doble discriminación, ya que estamos en presencia, en Chile, que nuestro país no solo es discriminador con las comunidades homosexuales, sino que también profundamente discriminador con las mujeres, dando cuenta de lo mencionado anteriormente, ya que quienes sufren la mayor cantidad de ataques han sido las mujeres, que han tenido que sufrir por demostrar su afecto en lugares públicos. Esto último, muchos hombres no lo respetan, tal como dijo el vocero del Movilh.
Y bien lo dijo Rementería, mientras más se avanza en la igualdad de derechos, los grupos conservadores o más extremos actúan más violetamente. Son reacciones de una cultura machista arraigada, incapaz de aceptar la diversidad y con poca tolerancia otras expresiones. Son situaciones que deben ser erradicadas, en el entendido de la necesidad de contar con una sociedad donde quepan todas las expresiones posibles.
Por ello, la condena pública no debe hacerse esperar, para que hechos como el sucedido a la joven talquina no se repitan, no solo por el hecho en sí de la violación, sino que menos puede ser atenuante de culpa su condición sexual.