Aún al debe con el Paso Vergara

Si bien la lucha por constituirlo en una alternativa al Pehuenche lleva décadas, es poco lo que se ha avanzado concretamente (...)

04 Diciembre 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

Cuando habitualmente en estas fechas se vienen los anuncios de apertura de pasos internacionales que nos comunican con la República Argentina, de inmediato a muchos se les viene a la mente imágenes similares a las que se observan en Los Libertadores, o en Pehuenche, en donde el tránsito vehicular se torna fluido gracias a los altos estándares de las rutas que llevan a hasta esos sectores limítrofes.
En las últimas horas se acaba de abrir el Paso Internacional Vergara, situado frente a la provincia de Curicó, el que, si bien cumple su función de conectarnos con el departamento de Malargüe, en la provincia argentina de Mendoza, la vía aún no reúne las mejores condiciones de transitabilidad, pese a todos los esfuerzos y recursos que, para ello, cada año, dispone la Dirección de Vialidad, y en suma los gobiernos de turno.
Si bien la lucha por constituirlo en una alternativa al Pehuenche lleva décadas, es poco lo que se ha avanzado concretamente en cuanto a mejorar la ruta hasta el hito limítrofe, ya que simplemente la ruta sigue estando conformada de ripio sobre cuestas y curvas pronunciadas, pero nada de asfalto, pavimento, ni algo que se le parezca. Solo las obras de mejoramiento conformadas por horas de maquinaria, y no mucho más que eso.
En todo caso hay que reconocer que en el lapso 2006-2010 la insistencia de agrupaciones, junto a la autoridad de ese momento, tuvo premio con la construcción de un centro aduanero, de lujo, y que nada tiene que envidiar a otros recintos de estas características. Ello, en aquel entonces le dio un nuevo impulso al Paso Vergara, por lo que una vez más se recordó las cualidades que presenta este sector para la comunicación binacional.
Desde aquel entonces y ya con un edificio en funcionamiento en plena cordillera curicana el nombre de este paso nuevamente comenzó a sonar con mayor intensidad, pero no tan fuerte aun, como para llegar a oídos del Gobierno de turno que le permita obtener los recursos necesarios, para de una vez por todas hacer de esta, una ruta, aún más viable, y en especial más segura para el tránsito entre Chile y Argentina, y viceversa.
Es cierto que se avanza en el camino hacia Los Queñes, 15 kilómetros, pero estos aún se encuentran muy lejos del Paso Vergara, y con ello distante de fortalecer concretamente una alternativa real para la comunicación internacional de la provincia de Curicó, y también una opción válida para el resto de la región del Maule.
De hecho, a los argentinos que viven frente a nuestra región les es más corto en varias horas el viaje, acceder a las playas de Iloca, Constitución, o Vichuquén, a través del Vergara, que tener que viajar a sus propios balnearios en el Mar del Plata, con la oportunidad que esto le abre al sector turístico a la zona maulina.
Ayer quedó en operaciones el Paso Vergara para el tránsito entre ambas naciones, y vendrán las gestiones de todos los años, para demostrar sus cualidades, y paso para insistir, que en este tema aún se está en deuda, se está al debe con la alternativa internacional de la provincia de Curicó.