Autocuidado, la mejor campaña

Siempre será más valioso prevenir que curar

04 Septiembre 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

Se inició septiembre, el mes de la patria, y con ello las celebraciones que están a la vuelta de la esquina, con los respectivos brindis, las empanadas, los volantines y un mayor movimiento vehicular en las distintas rutas, más aun para aprovechar el largo feriado de casi una semana que este año caracterizará a nuestras tradicionales festividades.
Si bien cada una de estas actividades se muestran muy atractivas, es un hecho que ellas traen consigo algún riesgo que desde ya sería bueno ir evaluando, y no terminar en un accidente, en un hospital, o en la unidad policial. Más aún cuando no se tiende a aplicar un concepto que en los últimos años se ha hecho frecuente mencionarlo, como lo es el autocuidado.
De hecho ya las empresas eléctricas de la zona han iniciado sus campañas tendientes a evitar, por ejemplo, que niños y también sus padres sufran cortes en sus cuerpos a causa del uso ilegal del hilo envidriado o pedir que no corran tras los volantines que se han ido “cortados”, lo que pudieran desembocar en un atropello, a veces con graves consecuencias.
Ya vendrá también la campaña de salud y de otros organismos similares para principalmente sugerir la compra de carne, también las tradicionales empanadas, en los locales establecidos, y con ello darle un golpe a la venta de productos que poseen dudosa procedencia, o deficiente condición, que pudieran derivar en que la celebración culmine en un centro asistencial, algo que lógicamente nadie quiere.
Y qué decir del llamado preventivo que cada vez en este tipo de festividades realiza Carabineros para no conducir cuando se está celebrando, es decir, no guiar un vehículo si se ha ingerido bebidas alcohólicas. De hacerlo, se abren varios escenarios en los cuales podrían terminar las celebraciones para el irresponsable conductor, uno de ellos de trágicos resultados.
Por ello la idea es que este concepto, del autocuidado, no solo quede en el papel y en la recomendación, sino que entre en plena aplicación para precisamente evitar los inconvenientes que sin duda siempre acompañan a estas festividades, más aun cuando no se toman los resguardos en cada uno de los escenarios mencionados.
Ya el corte de un dedo con hilo curado, el simple dolor de estómago por un trozo de carne dudoso, o por un brindis demás, y qué decir de un “choquecito” por alcance traen siempre acompañado un dolor de cabeza extra que pudiera perfectamente cortar las celebraciones.
Todo ello se puede evitar quizás con las campañas en mención, con fiscalizaciones, con multas, sanciones y todo eso, pero más efectivo será cuando se lleve, del dicho al hecho, el concepto del autocuidado, para nosotros mismos y los seres queridos que nos acompañan. Algunos no lo entienden así, pero siempre será más valioso prevenir que curar, también cuando se está celebrando.