Avances en ciencia y astronomía

La posición privilegiada de Chile para la observación de los cielos debe motivar a niños y jóvenes.

19 Septiembre 2018   2   Editorial   Gustavo Alvarado

U n importante y vertiginoso desarrollo que se acrecentará aún más en los próximos años, registra actualmente nuestro país en materia de impulso a la ciencia y, específicamente, a la astronomía, como consecuencia directa de la privilegiada posición estratégica de Chile para la observación del espacio, en especial, en la zona norte.
Así quedó demostrado con la actividad denominada “Maule, mira tu cielo” que se llevó recientemente en la Universidad Autónoma, sede Talca, organizada por Conicyt, la Fundación EcoScience y el Telescopio Gigante de Magallanes. En especial, causaron gran interés las exposiciones del docente y astrónomo chileno, José María Maza, en torno a sus dos libros “Somos polvo de estrellas” y “Marte, la próxima frontera”.
En sus charlas, este brillante científico -que cuenta con una habilidad inhata de charlista para exponer de manera fácil y entretenida estos temas de ciencia- llamó la atención con su mensaje, donde convocó a los jóvenes y niños a “subirse al carro” de lo que se viene y está cada día más cerca, esto es, un posible viaje a Marte de una selecta tripulación que buscaría comenzar a colonizar el llamado “planeta rojo”.
Y para ello, destacó justamente el importantísimo rol que tiene actualmente Chile en materia de ejecución de proyectos de telescopios. Esta situación tiene altísima relevancia, por cuanto los cientificos chilenos tienen acceso a dicha tecnología instalada en la zona norte. Para ello, compiten a nivel planetario con proyectos de observación que buscan vida más allá de nuestro sistema solar y de nuestra galaxia.
En esta materia, sólo cabe fomentar cada vez más la incorporación de los niños y jóvenes al estudio de la ciencia, donde es muy importante que se conecten las universidades con los establecimientos de educación superior. Los estudiantes, ya desde séptimo y octavo básico, deben conocer las expectativas de desarrollo que tienen en las ciencias, no sólo a nivel local, sino también nacional e internacional.
“A los niños siempre los invito a que tengan un sueño más allá de la cotidianeidad. Para ir a Marte, es cierto que primero tienen que ir los más hábiles, gente que sepa hacer cosas, pero una vez que las cosas estén construidas se va a necesitar de todo el mundo y en la Tierra hay tantas cosas que uno quisiera hacer de otro modo y que en Marte no se han hecho nunca, que tenemos la oportunidad de hacerlo todo desde cero. Entonces podemos, con toda la experiencia que tenemos en la Tierra, a lo mejor hacer las cosas bien”, es la invitación que dejó el profesor Maza.