Avenida Januario Espinoza

La calle presenta pavimentos desgastados y es un peligro para quienes a diario transitan por este lugar.

25 Febrero 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Impensadamente desde hace una década que la calle Januario Espinoza, en el lado oriente de Linares y colindante a la línea férrea, se convirtió en una de las principales vías comerciales de la Villa de San Ambrosio.

Lamentablemente, tal protagonismo no vino acompañado de ningún plan de desarrollo urbano y hoy día la zona “es tierra de nadie”. De esta forma son airados  los reclamos de los linarenses con respecto al mal estado de la avenida, específicamente en el tramo Maipú y Presidente Ibáñez.

Se trata de una vía estructural y clave para el movimiento vial dado que allí se ubica el terminal de buses oriente, una suma importante de locales comerciales, supermercados y servicios, y el flujo de microbuses y colectivos es permanente. A diario se mueven miles de personas sin considerar a los habitantes de Talca, Longaví, Yerbas Buenas, Colbún y Villa Alegre que por temas asistenciales o laborales utilizan esta vía linarense.

La calle presenta pavimentos desgastados y es un peligro para quienes a diario transitan por este lugar. “Me parece que las autoridades deberían darle prioridad a esta vía. Su condición es paupérrima”, comentó Carlos Lara. Felizmente hay en marcha un plan municipal que permitirá mejorar el asunto vial.

Juanita López indicó que “aquí falta mano dura de las autoridades. Las veredas no se pueden ocupar, hay basura por todos lados y los vehículos están estacionados en las veredas”.

La dirigente de los comerciantes, Gladys González, dijo que “no se puede tapar el sol con un dedo. Aquí hay focos de microtráfico, microbasurales y un desorden general. Espero que el alcalde y los concejales nos apoyen, y esto se pueda mejorar. Hay que ordenar la avenida”.

Dijo que ellos están dispuestos a colaborar dado que se comprende que no todo lo puede hacer la municipalidad o la autoridad de turno.

Percatarse de estos temas no es complejo. Un pequeño recorrido por el lugar permitió detectar que el paradero ubicado frente a una feria está convertido en basural, los automovilistas se estacionan dónde quieren, el paisaje no es de los más óptimos dado que los comerciantes tapan sus puestos con carpas, mallas e incluso zinc, la vereda está copada de comercio y el estado de la calle es deplorable.

Es relevante que la autoridad priorice acciones; inspectores y Carabineros fiscalice el estacionamiento de autos; se ordene el comercio que existe en el paseo peatonal Virgen del Carmen y que locatarios no dejen basura en cualquier lugar.

El alcalde Mario Meza está consciente del tema y asegura que tomaran medidas. “Lo primero es mejorar la arteria y lo estamos haciendo. Luego vamos a ver los otros temas. Hay problemas y es necesario ordenar la avenida”.

En forma paralela hay un proyecto aprobado de mejoramiento global y se espera se pueda materializar a la brevedad.