Basura en la montaña

El desafío entonces es apoyar la protección de la naturaleza, evitar la contaminación de los ríos y traer la basura.

02 Febrero   11   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante este verano nuevamente la zona montañosa de Linares ha sido invadida por la “basura”, debido a la falta de “cultura” de quienes llegan, principalmente los fines de semana a los cajones de Ancoa y Achibueno.
El municipio ha dispuesto la permanente presencia de los camiones recolectores de desechos, quienes retiran diariamente una tonelada de desperdicios. Lamentablemente este tipo de maquinaria no puede llegar a algunos callejones o localidades debido a la falta de puentes seguros o vías de comunicación óptima. A lo anterior se ha sumado la instalación de contenedores. Hay que añadirle también el aporte de entidades como “Vive Achibueno” que constantemente deben lidiar con el descuido de los veraneantes que dejan todo tipo de desperdicios.
El alcalde Mario Meza realizó un desesperado llamado para que las personas traigan la basura que llevan a la precordillera y cordillera. “Hemos realizado todo tipo de campañas para sensibilizar a la comunidad de colaborar con el aseo de Ancoa y Achibueno. Si queremos ser un potencial turístico tenemos que tener la capacidad de manejar de mejor forma los residuos. Existen normativas y ordenanzas, pero sería imposible estar vigilando el comportamiento de las miles de personas que se mueven los fines de semana a estos lugares para disfrutar del paisaje y los ríos”, comentó la autoridad.
Para Andy Lepe, responsable del área de turismo la situación es grave. “Hemos instalado el punto ecológico en Llankanao. Vamos a entregar información todos los días para que la ciudadanía nos colabore con el aseo de la zona precordillerana. Lamentablemente somos los mismos maulinos los que no estamos cuidando estos hermosos rincones. Vamos a fortalecer la educación y la información”, enfatizó.
Durante estos días se instaló en la localidad anteriormente señalada una especie de barrera sanitaria con la finalidad que la comunidad colabore con el aseo y tome, de una vez por todas, conciencia de este problema que se viene repitiendo por años. Además, se ubicaron contenedores para el reciclaje del vidrio y el plástico con el aporte de algunos emprendedores de la zona y la región.
“La comunidad debe ayudarnos, ser nuestro aliado y denunciar a los no respetan el medioambiente. En otros países se ha logrado con la colaboración de la ciudadanía denunciar a quienes dejan la basura, rayan algunos sitios o provocan incendios. No podemos esperar que lo hagan todas las autoridades”, señaló el concejal Jorge Cuevas, presidente de la comisión turismo municipal.
El desafío entonces es apoyar la protección de la naturaleza, evitar la contaminación de los ríos y traer la basura. De lo contrario difícilmente las futuras generaciones podrán disfrutar de los maravillosos pozones de Ancoa o las aguas cristalinas del Achibueno.