Becas de especialización Maule II

Ello traerá alivio a una situación que se hace angustiante para muchos.

23 Febrero 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

El Consejo Regional del Maule acaba de aprobar, finalmente, el programa Becas Maule II que permitirá la especialización de 300 médicos para paliar el grave déficit de especialistas que afecta a nuestra región y que contribuye a largas listas de espera y a extensos desplazamientos de la población.
Incluso, muchas personas deben esperar por años y, en no pocos casos, fallecen sin recibir los tratamientos adecuados.
Se trata de una muy importante medida que destinará 7 mil 500 millones de pesos para formar a galenos en diversos campos, que hoy constituyen verdaderos cuellos de botella en la atención pública del Maule.
Los recursos se destinarán a la formación de pediatras, ginecólogos, cirujanos, traumatólogos, oncólogos y otros que deberán cumplir funciones durante seis años para retribuir la enseñanza que han recibido.
Es evidente que ello traerá alivio a una situación que se hace angustiante para muchos.
Punto importante es la existencia de tres universidades que imparten la carrera de medicina en nuestra región, lo que hace más fácil llevar adelante este programa.
Por lo demás, están en construcción y en proyectos prontos a empezar varios hospitales que requerirán de médicos especialistas, como son los casos de Curicó, Linares, Cauquenes, Parral y Constitución que también requerirán nuevo personal médico idóneo.
Hay, sin embargo, un tema preocupante que tiene relación con los adultos mayores. Justamente, ayer se publicó una nota donde se señala que en el Maule hay solamente un geriatra para una población mayor de 64 años superior a las 120 mil personas.
Ello plantea un importante desafío, puesto que este grupo etario crece rápidamente y se requiere atención especializada para atender los problemas que naturalmente se presentan en esta etapa de la vida.
Aparentemente, este sector no está considerado en este programa, lo que hace necesario pensar la forma de llevar adelante una especialización, puesto que este déficit de geriatras aumenta la morbilidad de los adultos mayores, lo cual plantea una escenario complejo.
Es el momento de aplaudir los avances que se están experimentando en la formación de más médicos especialistas para la región, pero también lo es para diseñar nuevos planes que consideren aquellas áreas que no están cubiertas y que constituyen una creciente demanda que no es posible desoir.