Botellas plásticas desechables

La industria del plástico importa entre 15 y 18 millones de toneladas para la elaboración de botellas

04 Julio 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Ayer comenzó a operar en Talca la prohibición del uso de bolsas plásticas en el comercio, medida que fue adoptada a instancias de la municipalidad con aquellos comerciantes que voluntariamente adhirieron a ello. Sin duda se trata de un importante paso en la preservación del medio ambiente, tema que para una región como la nuestra es de vital importancia, ya que dependemos de la agricultura, de la pesca y del turismo, para todo lo cual es esencial una naturaleza libre de contaminantes.
Pero, hay que dar nuevos pasos, que tienen que ver con la paulatina eliminación de otros elementos plásticos, esta vez las botellas desechables.
Sobre esta base, se tramita en el Congreso una moción que busca reducir la fabricación de las botellas plásticas de un solo uso (desechables) y, a la vez, reimpulsar las retornables.
La propuesta plantea que “de los residuos plásticos, una parte significativa de ellos son generados por botellas plásticas desechables o de un solo uso, cuya producción y comercialización ha aumentado en los últimos años”.
Asimismo, los legisladores explican que este fenómeno contrasta con la disminución de la producción “de las botellas retornables reutilizables debido, entre otras razones, a que cadenas de supermercados han reducido la disponibilidad de estas últimas principalmente por los costos económicos que a estas empresas genera la gestión de recepción de envases”.
Agrega que “esta tendencia impacta negativamente en la generación de residuos y en las emisiones de CO2”.
Una investigación desarrollada durante el año 2016 por la unidad de Gestión y Política Ambiental de Dictuc, en alianza con Triciclos, se comprobó que la utilización de botellas retornables implica una reducción significativa de la huella de carbono, en comparación al uso de botellas desechables.
Según dicho estudio, “se determinó que el uso de botellas retornables, en comparación a las desechables, reduce la huella de carbono equivalente a 162 horas de carga de un celular, 2 días de absorción de CO2 de un árbol o 33 horas de una ampolleta de bajo consumo encendida. El envase de plástico retornable reduce en más de 14 veces la cantidad de residuos en rellenos sanitarios generados por la disposición de botellas plásticas de un solo uso”.
La industria del plástico importa entre 15 y 18 millones de toneladas para la elaboración de botellas, pero si la proporción de aquellas de tipo retornable aumentara y se reciclaran industrialmente una vez terminada su vida útil, sería innecesaria importación de tal cantidad.
Ojalá esta moción sea tramitada con celeridad, pero mientras tanto, la ida es utilizar las botellas retornables y, en caso contrario, reciclar los envases vacíos, de manera de contribuir con el medio ambiente.