Cambio que deja interrogantes

Tras la salida de Marcoleta vinieron muchas especulaciones

12 Junio 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

En el fútbol, y también en otras disciplinas, los cambios de jugadores durante un partido se deben en la mayoría de los casos a instrucciones técnicas que buscan principalmente una mejoría en el rendimiento del equipo. En otros, persiguen mantener resultados cuando este es ventajoso, y con ello esperar que el pleito termine pronto.
Lo ocurrido a inicios de esta semana en Provincial Curicó no encaja en ninguno de los dos escenarios. Y es que para muchos, quizás para todos quienes rodean o hinchan por el elenco albirrojo del Maule norte fue una sorpresa que en la noche del domingo comenzara a confirmarse la renuncia voluntaria del director técnico Luis Marcoleta.
Una sorpresa si se considera que solo un par de semanas antes el propio estratego, al ser consultado, dijo que no tenía interés de irse del club, pese a una campaña con solo dos partidos ganados, y un Curicó Unido que está en la posición 12 del torneo oficial de primera A. Esto fue refrendado por el presidente del club que expresó que no había intención de echar al entrenador.
En otras palabras, en cuanto a la dirección técnica del primer equipo no se esperaban novedades, a lo menos hasta final de año, pero algo ocurrió durante los últimos días. Y es que Marcoleta, en conferencia de prensa, en que no se aceptaron preguntas, de buenas a primeras decidió comunicar que ha decidido “cerrar un ciclo con Curicó Unido”.
Lo que quedaron luego fueron interrogantes, y también la necesidad de buscar a la brevedad un reemplazante para sellar completamente este cambio en el equipo, modificación que pareciera no estaba en los planes de nadie, o de casi nadie, y que deja muchas preguntas que en definitiva no fueron respondidas por el saliente, en este caso el propio entrenador.
Es este cambio uno de aquellos que se producen en los cotejos, un poco inesperado y del cual no se conoce su prólogo, ni epílogo, pero que se realiza en el momento en que el partido era calmo, incluso que estaba en entretiempo, y que no anunciaba mayores modificaciones, porque a simple vista era innecesario.
Tras la salida vinieron muchas especulaciones, de las cuales alguna de ellas dará en el clavo en cuanto al por qué. Quizás hubiera sido más simple y también más normal explicar que el jugador del cambio estaba cansado, tal vez aburrido en el mismo equipo, o que en otro lugar le ofrecían el doble de sueldo por las mismas jugadas, pero nada de eso se dijo.
Tampoco hubo un reconocimiento de las eventuales falencias que pudiera haber tenido durante el partido o la temporada, y que ameritaron la salida. Lo cierto es que sale uno, y entra… aún no se sabe quién. Un cambio que deja interrogantes, y con ello además la obligación de pronto cubrir ese espacio, el más importante del banco curicano, que hoy sorpresivamente yace vacío en medio de las especulación.