Campaña electoral con nuevas normas

A todas luces hay un avance que permite mayor trasparencia, control y equidad en el uso de los recursos.

26 Septiembre 2016   6   Editorial   Gustavo Alvarado

Ante una cierta apatía ciudadana ha comenzado la campaña para elegir el próximo domingo 23 de octubre a alcaldes y concejales. En esta oportunidad debutan nuevas normas electorales contenidas en  la Ley de Fortalecimiento de la Democracia.

Por ejemplo, desde el viernes se permite la instalación de carteles, gigantografías y las conocidas “palomas”de hasta un máximo de 2 metros cuadrados, solo en lugares públicos  -plazas y parques- que estén expresamente establecidos y distribuidos equitativamente por el Servicio Electoral (Servel). En tanto, los carteles en espacios privados deben contar con la autorización escrita del propietario y no podrá superar la superficie máxima de 6 metros cuadrados.

Pese a que la campaña es más larga, la nueva legislación contempla una serie de restricciones. Por ejemplo, ahora no se podrá disponer de propaganda en buses y paraderos y los candidatos deberán llevar un completo registro de sus brigadistas o personas que realizan las acciones de difusión o información de sus campañas.

Asimismo, se dispone la obligación de retirar la mencionada propaganda de las calles, una vez que culmine el proceso.

Un aspecto donde la legislación introdujo importantes cambios fue en el gasto electoral, entendido como todo desembolso o contribución avaluable en dinero efectuado por el candidato, partido político o terceros. Los límites en el gasto electoral son mucho más estrictos y se incorporaron más sanciones para quienes no cumplan con las normas, los que pueden ir desde una multa hasta prisión y pérdida del cargo.

Asimismo, la ley define claramente las fuentes de financiamiento tanto público como privado y las regula. Por ejemplo, en el caso de las candidaturas a alcaldes y concejales, se dispone que cada candidato o partido político debe autorizar al Director del Servel a abrir una cuenta bancaria única con su nombre autorizando al Director a tomar conocimiento -en cualquier momento- de los movimientos que dicha cuenta registre.

 Esta cuenta tiene como objetivo exclusivo recibir los aportes de campaña canalizados a través del Servel, mediante el sistema de recepción de aportes y con cargo a tales fondos, cubrir los gastos electorales.

 De este modo, ya no se pueden abrir cuentas corrientes convencionales para recibir aportes o realizar gastos electorales, es decir, no tienen líneas de crédito asociadas y los fondos son inembargables.

 Como toda legislación que se aplica por primera vez han surgido diversas reclamaciones y observaciones que es bueno que las autoridades competentes analicen para evitar que estas normas se transformen en un freno. Sin embargo, a todas luces hay un avance que permite mayor trasparencia, control y equidad en el uso de los recursos.