Caos vial en Linares

Lamentablemente aquí los avances, inexplicablemente, demoran más de la cuenta en comparación con ciudades más grandes y con más electores.

18 Febrero 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Sin ser expertos en tránsito, es posible adelantar que con la llegada del mes de marzo la situación en materia vial será de alta complejidad y congestión.

Linares conjuga elementos que agudizan este asunto, es decir, calles colonias, estrechas y pequeñas; un parque automotriz en constante aumento (35 mil permisos de circulación en una urbe de 100 mil habitantes);  la falta de una planificación seria; y un elevado parque automotriz público (colectivos, microbuses y radio taxis).

Otros elementos complejos son la ubicación del rodoviario en el lado oriente, que obliga al paso de enormes buses por toda la ciudad para conectarse con la Ruta Cinco sur; la falta de semáforos;  la deficiente señáletica estática como el pintado de las calles; y cruces ferroviarios cerrados (Esperanza y Brasil).

De esta forma marzo traerá consigo un complejo escenario, con permanentes atochamientos, alta congestión y accidentes de tránsito. Por lo mismo la invitación es para anticiparse a los horarios punta, levantarse un poco más temprano y ser solidarios en el uso de los móviles.

En forma paralela la autoridad realiza diversos esfuerzos para que el panorama sea más alentador. La administración de Mario Meza ha puesto énfasis en el pintado de las calles, la apertura del cruce Esperanza (decisión histórica que depende de la Empresa de Ferrocarriles del Estado), la instalación  de un par de semáforos y el mejoramiento de las calles plagadas de “hoyos”.

Pero la mitigación definitiva depende de otras acciones y que son millonarias. Si bien es un proyecto aprobado y se están pagando las expropiaciones, aún no se sabe con exactitud cuándo parten las obras de mejoramiento del eje Carmen, Maipú y Januario Espinoza. Una intervención urgente y que contempla un enorme paso a desnivel y mejoramiento total de estas arterias. Algo parecido pasa con la avenida Presidente Ibáñez entre Luis Carrera y Arturo Prat. Esta iniciativa tiene estudio terminado pero sin financiamiento. Dado los problemas económicos del país no es factible estimar fechas tentativas para el desarrollo de obras.

A pesar de lo anterior, es necesario que el municipio lidere un estudio urgente sobre la realidad vial y técnicamente se decidan algunas prioridades. En el baúl del recuerdo está por ejemplo habilitar definitivamente el acceso sur a Linares por el camino Cuellar, que está abierto solo para el paso de vehículos menores; conectar la avenida Aníbal León Bustos con la población Pablo Neruda y calle Rengo; apurar la construcción de los pasos a desnivel de Brasil y Manuel Rodríguez; y tomar decisiones con respecto al paso del transporte público por las principales calles de Linares. Hoy día la circulación de micros y colectivos de realizan por las mismas arterias. Hay que imaginarse lo que significa esto y los problemas que a diario se viven en calle Maipú, Manuel Rodríguez y Yumbel, por mencionar algunas.

Linares es una ciudad en crecimiento y que requiere mejorar el tema vial. Lamentablemente aquí los avances, inexplicablemente, demoran más de la cuenta en comparación con ciudades más grandes y con más electores.