Centro cívico en terrenos de la actual cárcel

La mayoría de las propuestas presentadas coincidían en el desarrollo de un centro cívico, orientado a un espacio para el desarrollo de expresiones artísticas y culturales, asemejándose a lo que ocurrió en Valparaíso con la cárcel de dicha ciudad, la que fue transformada en un gran centro cultural.

20 Octubre   130   Editorial   Gustavo Alvarado

La firma de un convenio, suscrito hace algunos días, para colaborar desde el Gobierno Regional hacia el municipio con la idea de proyectar un centro cívico en lo que son los terrenos de la actual cárcel de Talca -en plena Alameda- una vez que el recinto penitenciario traslade su funcionamiento al sector de Panguilemo, viene a ser la ratificación de las voluntades manifestadas anteriormente desde Ministerio de Bienes Nacionales, primero, para recuperar dicho terreno cedido a Justicia, con el fin de entregarlo al municipio talquino para el desarrollo de un proyecto que ponga en uso dicha superficie en beneficio de la comunidad.


Se ha anunciado desde la corporación edilicia la realización de un concurso internacional de ideas para desarrollar en la manzana que deberá quedar disponible una vez que la cárcel salga de dicho lugar. Cabe recordar que años atrás, también se desarrolló un concurso de arquitectura, buscando iniciativas que pudieran llevarse a cabo para poner en valor de la ciudadanía el mencionado espacio. La mayoría de las propuestas presentadas coincidían en el desarrollo de un centro cívico, orientado a un espacio para el desarrollo de expresiones artísticas y culturales, asemejándose a lo que ocurrió en Valparaíso con la cárcel de dicha ciudad, la que fue transformada en un gran centro cultural.


Ahora bien, si analizamos el lugar, el terreno de la cárcel podría transformarse en uno de los puntos o ejes de un circuito virtuoso en el centro de la ciudad. Por la misma Alameda y a solo dos cuadras, está el Teatro Regional del Maule (TRM), el principal recinto de la cultura de la ciudad. Si vemos las características de la misma Alameda, ya hay actividades programadas que propician el uso familiar del espacio. Ahora bien, si continuamos por la Diagonal Isidoro del Solar, dicho corredor se ha ido volcando poco a poco a una zona gastronómica y de recreación, tanto de día como de noche. Esta Diagonal une el terreno de la cárcel con la Plaza de Armas, el corazón de la ciudad, donde confluye toda la actividad político-administrativa. Por lo tanto, que el terreno de la actual cárcel sea un centro cultural parece tener bastante lógica, por el circuito que podría generarse en esa zona.


No obstante, hay quienes manifiestan la idea de resolver la disgregación de los servicios del Estado, el que debe desembolsar sumas cuantiosas de dinero mensualmente en arriendos. La solución para algunos es la edificación de torres que alberguen el funcionamiento administrativo del Estado en la región.
Lo cierto es que, mientras más se debata y se planteen ideas sobre el uso del espacio, mejor será el proyecto que se logre desarrollar, siempre y cuando se mire el beneficio y el interés de la ciudadanía en su conjunto.