Cerrar la ventana es responsabilidad de todos

No servirán de mucho los botones de pánico, las alarmas, las cámaras de seguridad, ni el sobrevuelo de los drones, si la comunidad no asume que primero hay que prevenir.

16 Enero 2018   12   Editorial   Gustavo Alvarado

Ayer, en Curicó, fue puesto en marcha un inédito sistema de seguridad pública, esta vez en los taxis colectivos que cumplen sus recorridos en esta comuna, lo que viene a confirmar al interés de las autoridades locales por potenciar, no solo el combate a la delincuencia, sino más bien, fortalecer en el concepto de la prevención ante el delito.
A esta iniciativa -que consta de un botón de pánico, una aplicación móvil y un monitoreo en la central de carabineros- se suma a la amplia dotación de cámaras de seguridad que se han desplegados en las principales esquinas de calles del centro de la ciudad, más los sistemas de alarmas en los kioscos de diario, dentro del mismo esfuerzo.
A esto, en la primera parte de este año debiera agregarse un dron que sobrevolará la seguridad de los curicanos, especialmente en fechas y festividades emblemáticas de alta afluencia de público, además de estar presente en acciones de carabineros, tanto de tipo preventivo, como de inteligencia ante el narcotráfico, por ejemplo.
En suma, de esta manera se intenta frenar la acción de los delincuentes que, según autoridades locales, en esta zona “aún no se escapa de las manos”, recordando que delitos en zonas en crecimiento siempre van a producirse, porque ciudades en esta condición, en desarrollo, son un buen atractivo para el hampa.
Sin embargo, advierten los jefe policiales, que el cuadro de medidas para enfrentar este flagelo no está completo si en este no participan más activamente los integrantes de la comunidad, los vecinos. No se logra mucho si al salir, la ventana de la cocina queda abierta; si no se conoce a quién vive en la casa del lado o del frente, o de quién deja un maletín a la vista en el auto.
Estamos en verano y los delitos tienden a trasladarse a puntos residenciales y también poblacionales, porque sus autores saben que muchos han salido de vacaciones y han dejado la ventana de la cocina abierta, también la puerta para que los malhechores puedan actuar “veraniegamente”. Ante ello, la autoridad recuerda que “prevención y seguridad” son responsabilidad de todos.
No servirán de mucho los botones de pánicos, las alarmas, las cámaras de seguridad, ni el sobrevuelo de los drones, si la comunidad no asume que primero hay que prevenir. Y ¿cómo hacerlo?: conversando con el vecino, formando grupos de whatsapp comunitarios, conociendo en número del plan cuadrante, encargando la casa y, en suma, cerrando la ventana y la puerta a través de la prevención, una responsabilidad que por lo demás, es de todos.