Cesantía en Linares

El lastre de capital de la cesantía persigue a la ciudad de Linares y sus habitantes.

06 Abril   77   Editorial   Gustavo Alvarado

El debate con respecto a la alta cesantía en Linares es permanente y de constante “fuego cruzado”. Un tema, que debería motivar a las autoridades a anticiparse, dado que se viene para esta zona un complicado invierno.
Lo anterior se agudiza con el 8,6% de desocupación en el trimestre móvil diciembre 2019, enero y febrero 2019, que dejo a la urbe con el mayor indicador en el Maule. “Preocupados y abocados. Espero que el Gobierno nos apoye con planes de mitigación y buscando el máximo de desarrollo para a comuna. Se viene el mall, el eje Carmen-Maipú-Januario Espinoza y la avenida Cementerio. Son hitos relevantes, pero necesitamos apurar el tranco con otras iniciativas como el Templo Corazón de María que tiene los dineros aprobados”, dijo el alcalde Mario Meza.
La autoridad reconoció preocupación con respecto a los meses de mayo, junio, julio y agosto. “Proyectamos un cuadro complejo debido a que este año vamos a sentir el cierre de la Iansa. Estamos trabajando en varias áreas para atraer más inversión pública como privada”.
La dirigente del comercio, Bibiana Urrutia, indicó que “efectivamente se observa poco circulante. Esperemos que efectivamente se canalicen ayudas para el mundo agrícola y se reactive la inversión pública. Necesitamos más apoyo. Las ventas en supermercados han disminuido sustancialmente”, enfatizó.
Lamentó que la presencia del ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, (la semana pasada) no hay contemplado anuncios o planes de mitigación. “Fue más bien un viaje protocolar”, dijo la dirigente.
Sostuvo que las autoridades que llegan a la comuna deben hacerlo para anunciar esperanza y desarrollo. “Si bien se han comprometido inversiones privadas para el último trimestre la temática de la cesantía debe ser asumida con mayor decisión política y el apoyo transversal”, enfatizó.
Un signo de que la situación está compleja es el aumento en los permisos para vendedores en la vía pública, una de las acciones que las autoridades tienen para dar trabajo. Además, se ha observado poco liderazgo en particular del Gobierno Provincial en esta materia. Hoy hay que sentarse a la mesa y plantear medidas inmediatas para no llegar a los dos dígitos de desocupación. La cesantía genera desesperanza, depresión y graves conflictos familiares. Por eso es rol del actual Gobierno, el mismo que fustigaba duramente a la administración anterior, de buscar alternativas laborales y programas de pro empleo que deben trabajo a dueños y dueñas de casa.
Pronto se cumplirá un año del cierre de la industria azucarera Iansa planta Linares. Es necesario, por ende, aplicar celeridad y proactividad. Ir a las acciones y no a los discursos. “Estamos buscando las mejores opciones. Queremos capacitar a las personas”, fue lo que dijo el ministro Monckeberg.
El lastre de capital de la cesantía persigue a la ciudad de Linares y sus habitantes.