Chilenos detenidos en Argentina

Y hubiese sido tan fácil evitar este incidente: solo acatando las normas.

23 Mayo 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Se dice que el hombre es el único ser viviente que tropieza dos veces con la misma piedra, o que en ocasiones lo hace en forma innecesaria, incluso sabiendo que puede evitar la caída. Y ciertos últimos casos en la zona tienden a darle razón y credibilidad a esta afirmación.
Ejemplo de ello lo constituye la situación protagonizada en el fin de semana por seis curicanos, quienes sabiendo que el paso Vergara se encontraba cerrado, insistieron en transitar en territorio trasandino, desoyendo la instrucción de la autoridad.
De hecho, cada vez que se cierra un paso internacional, se anuncia oportunamente. En este caso, incluso se procedió a fortalecer la barrera ubicada en el centro aduanero Vergara, frente a los baños San Pedro.
Hasta allí todo claro, pero no tan claro para los seis curicanos que luego de eludir ilegalmente el centro aduanero y cruzar el límite fronterizo, procedieron a avanzar varios kilómetros en territorio trasandino, cometiendo varios ilícitos frente a la ley argentina, pero también ante la norma chilena, al cruzar un paso oficialmente cerrado.
Los afectados, hoy cuatro de ellos aun detenidos en el vecino país, pudieran argumentar que se perdieron, que les falló la brújula, que extraviaron el rumbo hasta llegar muchos kilómetros al interior de Argentina, pero no podrán excusarse diciendo que no vieron la barrera abajo, las que están además asegurada hasta con candados.
Menos lo podrán hacer si los seis “aventureros” traspasaron la barrera por “abajo”, cerca del río, y no por la ruta oficial, ganándose lamentablemente algunos días detenidos, además de una complicación mayor para rescatar los vehículos en que viajaban, los que están incautados, generando de paso un dolor de cabeza a las autoridades locales, para intentar pronto traerlos de vuelta.
Y hubiese sido tan fácil evitar este incidente: solo acatando las normas, y observar que el paso está cerrado hasta la próxima temporada, y no más que eso. Lo lógico, para la mayoría de las personas, es no entrar en lugares en que no se está invitado, ni menos en donde no se está autorizado, y este caso es eso lo que significa la barrera cerrada.
En todo caso es erróneo pensar que esta es la primera ocasión que ocurre una cosa así. De hecho episodios similares han sucedido, y más aún, ayer las autoridades locales confirmaron que a horas del incidente de los curicanos, se produjo uno parecido con un par de linarenses que tuvieron más suerte que los anteriores connacionales, ya que les dieron 24 horas para que regresasen, gracias a que estos no portaban armas, ni liebres muertas.
Ahora aguardar el retorno de los chilenos que aún permanecen ante tribunales argentinos, y sin duda esperar que no vuelvan a tropezar con la misma piedra, caída que sin duda les ha traído, y traerá, complicaciones y más de un de dolor de cabeza.