Cierre de Iansa: ¿Qué pasó con los trabajadores?

Ha pasado el tiempo y poco se visibilizan las soluciones para los desvinculados

31 Octubre 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Fue la crónica de un cierre anunciado. Transcurría el mes de marzo y nuestro medio de comunicación alertaba sobre el posible cese de operaciones de la planta de Iansa en la ciudad de Linares. Esto, provocó molestas reacciones en las autoridades que recién asumían porque entendían que alarmar con una noticia de ese calibre no era necesario.
Sin embargo, el tiempo pasó y se concretó lo anunciado meses antes. La azucarera optó por cerrar la planta y cerca de cuatro mil personas se verían directa e indirectamente afectadas por tal medida, aunque el costo social se estima sería mayor en una zona deprimida económica y laboralmente.
A pesar de que el ministro de Agricultura, Antonio Walker, afirmaba haber solicitado a las autoridades de Iansa aplazar por dos años su decisión, la determinación se concretó en el mes de agosto.
Todos los estamentos analizaron las consecuencias negativas tras este cierre, tanto por el impacto al empleo como a la agricultura, en especial, a la producción de remolacha.
Pero la principal preocupación estaba puesta en los trabajadores de la planta. En un principio, y de mala forma, se dijo desde el nivel central que un número no menor sería reubicado en la planta de Chillán, aunque esa opción era inviable. También se habló de otras empresas que podían ofrecer cupos para estos trabajadores. Ha pasado el tiempo y poco se visibilizan las soluciones para los desvinculados.
En esa línea, pedir al Gobierno la adopción de medidas y planes que vayan en directa ayuda de los trabajadores, agricultores y transportistas que trabajaban, tanto directa como indirectamente, con la empresa Iansa de Linares, es el objeto de la resolución 237, aprobada por la Cámara de Diputados.
El documento, ratificado por 114 votos a favor, ocho en contra y cinco abstenciones, solicita a los Ministerios del Trabajo y Economía la implementación de planes contemplados en dichas carteras, para dotar a los trabajadores y agricultores de capacitación, perfeccionamiento y sustento económico.
Además, el texto pide al Ejecutivo, analizar la entrega de créditos blandos a los trabajadores, agricultores y transportistas, para palear la cesantía y, de esta manera, poder efectuar de manera adecuada emprendimientos personales y/o familiares.