Cierre planta Iansa Linares

Muchas familias han vivido y viven gracias a la compañía

24 Marzo 2018   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Nuevamente, como ha sucedido en la zona y el país, un tema de mercado y 100% privado tiene en vilo a la comunidad, en este caso de la ciudad de Linares, ante lo que podría ser el “cierre temporal o definitivo” de la planta Iansa ubicada en el área nororiente de la comuna.
El asunto , que salió a la palestra durante la semana, no es nuevo dado que el año pasado el ex Senador y actual diputado DC Manuel Matta Aragay dio cuenta de los problemas que enfrenta la industria azucarera y mantuvo diversas reuniones con los trabajadores y representantes de la compañía de capitales ingleses en la perspectiva de prolongar el negocio.
Para contextualizar la trascendencia del tema es relevante recordar que Iansa en Linares funciona hace más de 50 años y es la única, o una de las pocas industrias que está quedando en la Villa de San Ambrosio. Muchas familias han vivido y viven gracias a la compañía.
Ahora el panorama es muy complejo porque, aseguran trabajadores y remolacheros, no existen garantías para el funcionamiento el año 2019. La crisis se fundamenta en un aspecto de mercado dado el alto precio que significa producir azúcar de remolacha, la competencia de productos subsidiados y la disminución de la siembra del tubérculo.
“La remolacha se paga con precio anticipado. Este año la planta va funcionar, pero creemos que el 2019 hay un riesgo inminente que así no sea. Se quiere pagar 47 dólares por tonelada limpia y nosotros estamos exigiendo 50, dado que se hace inviable el negocio de aceptar un precio menor. La empresa ha dicho que de haber menor interés por sembrar los remolacheros tendrían que llevar su producto a la planta ubicada en Chillán, lo que agrava más el problema y por ende significa el cierre de la compañía en el Maule sur, tal como sucedió hace años en la ciudad de Curicó”, indicó el ex timonel de la Federación de Productores Agrícolas, Ferenc Massow.
El dirigente expresó que detrás de este tema técnico hay un drama social, dado que Iansa Planta Linares mueve 2 mil personas en forma directa e indirecta, sin considerar el mundo del transporte y otros. “Cerrar la Planta Linares es provocar una crisis total en materia de empleo en nuestra provincia. Sería un golpe muy grave para nuestra alicaída económica y agudizaría la cesantía que nos afecta. Nosotros estamos conversando y como siempre no descartamos ninguna acción, incluyendo protestas”, aseguró.
Ciro Tapia, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Planta Linares, señaló su preocupación por el futuro laboral de cientos de personas y calificó de complejo el futuro para cientos de personas. “El gerente de operaciones y agrícola con asiento en Chillán, Álvaro Prieto, nos informó que el año 2019 la Planta Linares no procesaría remolacha. Esto significa el cierre de la industria. Estamos hablando de miles de personas que quedarían sin trabajo y un impacto muy negativo para la sociedad linarense”, enfatizó.
Lo relevante en este caso es hablar con claridad, no crear falsas expectativas y buscar alternativas que eviten el cierre de la Iansa en Linares.