Colonia Dignidad y compensaciones

(…) hubo un tiempo en que se decía que este enclave funcionaba de manera ejemplar y hasta parlamentarios, hoy en día con altos cargos, salían públicamente a defenderlos.

20 Mayo   100   Editorial   Gustavo Alvarado

“Es una ayuda, un reconocimiento del dolor, pero sabemos que el sufrimiento no puede ser borrado”. Esas fueron las palabras de la diputada verde Renate Künast, durante la presentación de un plan de indemnización por parte de la comisión mixta del parlamento alemán destinado a compensar a las víctimas de la ex Colonia Dignidad donde se cometieron torturas y abusos.
Esta información ocurrió hace algunos días, pero trae a colación la herida abierta que aún permanece y que se originó en la precordillera de la comuna de Parral, sitio que fue testigo de atroces crímenes de tortura, violaciones a los derechos humanos, pederastia y otros.


Se estima que las ayudas pueden tener un costo total de 3,5 millones de euros, de los que un millón ya ha sido aprobado por el Gobierno alemán y empezará a entregarse a las víctimas en breve. Se informó que los primeros pagos se harán a un grupo de unas 50 personas que están identificadas claramente como víctimas. Hay otro grupo de personas identificadas como victimarias que estás excluidas de las ayudas. Además, hay otras personas que fueron tanto víctimas como victimarios y con respecto a ellos se deberá decidir examinando cada caso individual.


En concreto, cada víctima reconocida bajo esta propuesta de compensación recibirá una suma cercana a los ocho millones de pesos chilenos, cifra ínfima de acuerdo a los padecimientos vividos al interior de la secta del enclave alemán.
Pero hay elementos que hacen que estas medidas sean insuficientes. Primero, porque en el plan de ayuda, Alemania aún no reconoce una responsabilidad jurídica en los crímenes de la ex Colonia Dignidad, aunque sí una responsabilidad moral por lo ocurrido y admite que muchos diplomáticos fueron cómplices de los hechos, al menos por omisión. Esto más bien parece una declaración de buenas intenciones, pero que no remedia esas mismas omisiones que los diplomáticos germanos cometieron, lo más probable porque durante la dictadura de Augusto Pinochet la Colonia Dignidad hizo causa común con el régimen y funcionó como centro de torturas.


Es que, además, hoy en día se reconocen los crímenes de la ex Colonia Dignidad como de los más terribles que se hayan documentado en el mundo. Sin embargo, hubo un tiempo en que se decía que este enclave funcionaba de manera ejemplar y hasta parlamentarios, hoy en día con altos cargos, salían públicamente a defenderlos. Quizás es hora que todos ellos dejen de mirar hacia otra parte y asuman que tuvieron un actuar erróneo.


Y para finalizar, falta que se hagan las acciones para revertir la situación judicial del doctor Harmut Hopp. Hay una reciente decisión en Alemania de archivar el sumario contra el médico, uno de los principales cómplices de Schäfer. De ahí que la idea de crear fiscalías especiales en el país germano para perseguir los crímenes de la ex Colonia podría ser una buena medida para evitar la impunidad.