Control de violencia intrafamiliar

La violencia contra las mujeres no es un fenómeno nuevo en nuestro país, sino que, muy por el contrario, es quizás el reflejo más duro de una cultura discriminatoria.

11 Enero 2017   11   Editorial   Gustavo Alvarado

El Gobierno acaba de ingresar a trámite legislativo un proyecto de ley  que busca mejorar las respuestas institucionales que se ofrecen a las víctimas de violencia intrafamiliar; regular nuevas figuras tendientes a reconocer las distintas formas que adopta la violencia ejercida contra las mujeres, niños, niñas y adolescentes, personas adultas mayores y personas en situación de discapacidad; y generar un cambio cultural cuyo horizonte es la igualdad entre hombres y mujeres y el fin de las relaciones de subordinación.

En el mensaje presidencial se resalta que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno nuevo en nuestro país, sino que, muy por el contrario, es quizás "el reflejo más duro de una cultura discriminatoria que valida relaciones históricamente asimétricas entre hombres y mujeres, marcadas por el abuso". Así, se llama a que, como país, se enfrente con fuerza este problema largamente arrastrado y de difícil solución.

El texto contempla una ley sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, donde se recogen los estándares indicados por los instrumentos internacionales, destacando entre ellos la adopción de la terminología definida sobre violencia contra las mujeres prescrita por la Convención Belém do Pará, que reconoce que esta es una “manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres” .

Se aclara que esta ley también avanza en el reconocimiento de las distintas formas que adopta la violencia contra las mujeres y los distintos ámbitos en que puede ejercerse, ampliando las concepciones actuales que recoge nuestro ordenamiento jurídico; considera un amplio catálogo de deberes para distintos órganos del Estado en estas materias; y regula deberes de prevención de la violencia contra las mujeres para todos los órganos del Estado en la medida en que desarrollen iniciativas relacionadas con la violencia contra las mujeres y sus formas.

En segundo lugar, el proyecto contiene una serie de modificaciones a la Ley 20.066, que Establece la ley de violencia intrafamiliar, ampliando su objeto a "prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar, todas las formas y manifestaciones de violencia que se ejercen dentro del espacio doméstico, de las familias y de las relaciones de pareja, y otorgar protección efectiva a quienes la sufren".

Asimismo, se amplía la definición de violencia intrafamiliar y se agregan normas destinadas a quienes ejercen jurisdicción. Así, por ejemplo, se incluyen reglas conducentes a considerar el interés superior del niño o niña, por ejemplo, especialmente en casos de vulneraciones que sufre cuando ocurren hechos de violencia entre los integrantes de la familia; y se aumenta la efectividad en la protección de las víctimas de violencia intrafamiliar.

Otro aspecto en el que se introducen mejoras sustantivas a esta ley es la regulación de la comunicación y notificación de las medidas cautelares, así como en lo relativo a las mediaciones (se establecen limitaciones para el sometimiento de las partes). Además, propone extender el delito de femicidio a aquellas situaciones en las cuales existe o ha existido un acuerdo de unión civil o relación de pareja sin convivencia.

El menaje presidencial recalca que "este proyecto de ley no solucionará todos los desafíos que genera la violencia contra las mujeres, pero como Gobierno nos asiste la convicción de que es un paso importante en el camino correcto".

Sin duda se trata de un conjunto de medidas que tendrán impacto en el paulatino control de este flagelo.