Control preventivo de identidad

El año 2018 hubo 550 mil controles de identidad, de los cuales solo el 6% terminó en algún tipo de detención.

14 Marzo   23   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace tan solo unos días, el Ejecutivo, por intermedio del ministro del Interior, Andrés Chadwick, anunció que ingresará al Congreso Nacional un proyecto de ley de control preventivo de identidad, el que en la práctica entregaría mayores atribuciones a las policías, quienes podrían solicitar que los menores de edad se identifiquen. Cabe recordar que, en la actualidad, solo los mayores de 18 años están obligados a responder a este requerimiento.
Según explicó el secretario de Estado, se trata de “ampliar la posibilidad de registrar”, ya que durante el control la policía puede observar “que hay elementos que le generan sospecha o indicios que esa persona puede tener un arma, algún elemento contundente, que pueda generar alguna situación de riesgo para las personas o elementos que puedan ser preparatorios de acciones de violencia o delitos”, por lo que podrán revisar la mochila, bolso o la chaqueta que use el posible sospechoso.
En cuanto a la edad de los registrados, se deslizó la idea de ampliar esta herramienta haciéndola extensiva a los menores de edad. Pese a que Chadwick dejó en claro que este aspecto deberá ser zanjado por el Presidente Sebastián Piñera, adelantó que se podría aplicar a jóvenes de 14 o 16 años.
Si bien la medida genera controversia, lo cierto es que en sondeos informales, la mayoría de las opiniones tiende a ser afín a contar con los controles preventivos de identidad a menores de edad, amparados en la sensación que actualmente los delitos de mayor violencia tienen participación de jóvenes adolescentes con edades por debajo de los 18 años.
Para algunos parlamentarios, el combate a la delincuencia no pasa necesariamente por aplicar controles de identidad. Para otros, está la sensibilidad a entregarle mayores facultades a Carabineros en momentos en que han saltado a la luz pública falta de criterio en el actuar de algunos efectivos de esta institución.
No obstante, más allá de estas apreciaciones, la pregunta concreta es cuán efectivo es el control preventivo de identidad. Cifras que los propios parlamentarios manejan señalan que en el año 2018 hubo 550 mil controles de identidad, de los cuales solo el 6% terminó en algún tipo de detención.
Finalmente, el carácter de aleatorio que se le imprime a la medida no es tal, ya que en el último caso terminará quedando a criterio de quien controla y la practica indica que cuando eso pasa, termina siendo discriminador con la ciudadanía de cierto sector socioeconómico o de un habitante de un determinado lugar geográfico.