Cuando nadie se quiere hacer cargo

Esto es lo que se repite con grandes intervenciones hechas en la ciudad y que, posteriormente a su ejecución, quedan en tierra de nadie.

01 Octubre 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace unos días, nuestro diario publicó la molesta situación que viven los automovilistas que circulan por la Circunvalación Sur y que lo hacen en dirección al norte, quienes deben transitar por el paso bajo nivel en el sector de la Avenida Carlos Schorr. El anegamiento de una de las pistas provoca maniobras intempestivas de los conductores, con el consiguiente riesgo de ocasionar algún accidente.
La Circunvalación Sur, y ese paso bajo nivel en específico, lleva varios años en operación y su construcción estuvo a cargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Pero, ¿quién responde por la mantención de esta obra? Del MOP aseguraron que el proyecto ya estaba entregado y que era el municipio el responsable de la mantención de las bombas de drenaje. Se le consultó al municipio talquino y “le tiró la pelota” al MOP. Cuento corto, el paso bajo nivel sigue anegado en una pista. Y eso no solamente ocurre cuando llueve.
Esto es lo que se repite con grandes intervenciones hechas en la ciudad y que, posteriormente a su ejecución, quedan en tierra de nadie. Así, los usuarios no saben a quién recurrir en caso de sufrir algún inconveniente asociado a estas obras.
Otro ejemplo de ello fue en la misma Circunvalación Sur, con la mantención de los jardines del bandejón central, los que al principio no contaban con alguien responsable que los mantenga en condiciones.
Y siguiendo con más casos cercanos, la ruta Culenar-Chacarillas, que conecta el extremo sur de la Avenida Colín con la Ruta 5 Sur, donde gran parte de su tramo cuenta con varios microbasurales. ¿Quién se hace cargo de evitar que eso suceda y de levantar los desechos que inescrupulosos van a botar al lugar?
Hace unas semanas, también en nuestras páginas, dimos cuenta de los problemas con el mal estado de las veredas. ¿Quién es responsable en este caso, el Serviu o la municipalidad? Acá también “pasó la pelota de mano en mano”, las mismas manos que suelen sobrar a la hora de cortar las cintas pero que a la hora de responsabilizarse por mantener las obras son lavadas a la usanza de Pilatos.