Derecho a informar y democracia

Lo que nunca respaldaremos son los intentos de censura y de tratar por la vía fáctica de impedir el derecho a informar

19 Agosto 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Fueron miles las reproducciones y centenares los comentarios que ha provocado una transmisión realizada en nuestro portal de Facebook de Diario El Centro, lo cual nos motiva como medio de comunicación a efectuar una reflexión en torno a los temas de fondo que han surgido producto de los hechos en cuestión.
Para quienes no han visto el video, aquí va un resumen: en la tarde del viernes pasado, a raíz de un accidente de tránsito registrado en el acceso principal al campus Lircay de la Universidad de Talca, uno de nuestros periodistas acudió a reportear para redes sociales, como ocurre a diario con otros hechos similares.
Pero hubo una oposición proveniente de un grupo de jóvenes que dijeron ser estudiantes y compañeros de la alumna que protagonizó el accidente. Uno de ellos trató de impedir la transmisión online tapando la cámara del teléfono del periodista, mientras algunos insultaban al colega. A pesar de todo, la transmisión nunca se detuvo.
En el intertanto, cientos de personas comentaban y juzgaban la actitud de los jóvenes y del periodista. Cuando terminaba el rescate de la víctima, una periodista de la propia universidad acudió al lugar del incidente, para manifestar su solidaridad con el colega de nuestro diario y las disculpas a nombre de la institución.
Por ello, lo primero es destacar esta actitud que demuestra -con total claridad- que una entidad pública tan valorada por los maulinos y por el país como es la Universidad de Talca, por su aporte transcendental en educación e investigación, está muy lejos de respaldar actitudes contrarias al ejercicio de uno de los derechos fundamentales de la democracia.
Y allí está el tema de fondo. El derecho a informar es una de las piedras angulares de la sociedad moderna y una conquista histórica de nuestro país, cuando -en las urnas- la ciudadanía optó por la vía pacífica a la recuperación de la democracia. Su ejercicio responsable es una obligación para los medios de comunicación.
Por ello, preocupa mucho que las nuevas generaciones no comprendan que obstruir ese derecho perjudica su propio desarrollo futuro como ciudadanos. Pero también es preocupante que las personas, a través de redes sociales, estigmaticen a estos jóvenes que se encuentran en proceso de formación personal y profesional.
Así nos enorgullecemos que la ciudadanía valore el derecho a informar y reconozca el trabajo de los periodistas. Acogemos también las críticas cuando son constructivas. Lo que nunca respaldaremos son los intentos de censura y de tratar por la vía fáctica de impedir el derecho a informar. Esos tiempos ya pasaron y nadie quiere que vuelvan.