Derechos de los niños

Es labor de la sociedad ir estableciendo la legislación necesaria para prevenir, evitar y castigar conductas desviadas contra los menores.

19 Marzo 2017   5   Editorial   Gustavo Alvarado

El caso de ´un presunto abuso sexual por parte de un profesor de inglés hacia alumnas de Cuarto Año Básico en un colegio de Talca enciende nuevamente las alarmas sobre la necesidad de redoblar los esfuerzos para prevenir y detectar este tipo de situaciones al interior de las aulas y otros lugares.

El hecho quedó al descubierto cuando la abuela de una de las menores captó algo extraño en una conversación entre las pequeñas que se aprestaban a encarar al docente e incluso a filmarlo con sus teléfonos celulares.

Es evidente que los establecimientos educacionales deben redoblar sus esfuerzos para evitar este tipo de abusos y asegurarse mediante todos los mecanismos que posee la ley para obtener antecedentes de los maestros.

El tema no es menor y hace algunas décadas habría pasado inadvertido, pero hoy existe una creciente cultura en esta materia que alerta a los menores a salvaguardar su integridad.

Es labor de la sociedad ir estableciendo la legislación necesaria para prevenir, evitar y castigar  conductas desviadas contra los menores. Pero no solo eso, sino que ir dotando a los niños, niñas y adolescentes de las herramientas para defender sus derechos.

En ese sentido, se tramita en el Senado un proyecto que declara imprescriptibles estos delitos cuando se cometen contra menores de edad.

Esto, porque pueden llegar a pasar hasta 20 o 30 años antes que una persona que ha sido víctima de abusos sexuales o violaciones en la infancia pueda estar en condiciones de realizar una denuncia o recurrir a la justicia.

 Al respecto, el senador Patricio Walker planteó que “el paso del tiempo no puede ser sinónimo de impunidad porque un niño que es abusado no sabe que es víctima de un delito que puede denunciar”.

 El parlamentario aseveró que por las condiciones especiales en que ocurre este tipo de delitos, donde la víctima aún no tiene la madurez para comprender y que muchas veces ocurre en un contexto familiar, es preciso contar con una legislación que permita a ese niño o adolescente hacer la denuncia que toma muchos años.

Paralelamente, se tramita también una ley que crea la Subsecretaría de la Niñez que dependerá del Ministerio de Desarrollo Social y que busca modernizar la institucionalidad de protección de menores en un marco del rol del Estado en las garantías de los derechos de los niños y niñas.

Una institucionalidad necesaria, pero que aparentemente crea una mayor burocracia estatal y no se centra en el fortalecimiento de las organizaciones encargadas de los menores, como el Sename.

En definitiva, el avance de estas dos iniciativas legales demuestra el interés y la preocupación por estos temas que, sin embargo, no deben quedar  solo en las altas esferas, sino que tienen que convertirse en tarea de todos para proteger adecuadamente los derechos de nuestros niños y adolescentes.